Cree que los responsables de ‘mutilar’ la estatua de Estopiñán son “cuatro delincuentes” que intentan entorpecer las relaciones entre ambos países “a base de escaramuzas”.
“Marruecos debe cumplir sus compromisos”. Así lo afirmó en la jornada de ayer el portavoz del Gobierno local, Daniel Conesa, quien señaló que la colaboración del país vecino es una pieza clave para evitar que se repitan actos vandálicos como la ‘mutilación’ sufrida por la estatua de Pedro de Estopiñán el pasado viernes. En declaraciones realizadas a los medios de comunicación, afirmó que los autores del destrozo “son cuatro delincuentes” y se mostró confiado en que sean detenidos en el menor tiempo posible.
El vocal del Ejecutivo melillense señaló que el país vecino debe tomar medidas para que no vuelvan a producirse incidentes de dichas características. “Espero que haya soluciones en breve y que incidentes así no vuelvan a repetirse”, insistió.
Conesa no dudó en tachar a los que cortaron el brazo derecho a Estopiñán de “gentuza” cuyo único objetivo es “entorpecer las relaciones diplomáticas entre ambos países a base de escaramuzas”. Asimismo, reclamó que se respete el espacio neutral situado entre ambos puestos fronterizos, conocido como ‘tierra de nadie’ y desde donde recientemente se han arrojado piedras y otros objetos contra los agentes de Policía Nacional.
“Hay quien dice que la solución pasa por cerrar la frontera. Yo no comparto esa opinión. Creo que lo necesario es que Marruecos se implique de manera total para evitar nuevos incidentes”, añadió el portavoz gubernamental.
“El país vecino debe colaborar de manera sincera y cumplir los compromisos a los que ha llegado con España”, aseveró. “Los que cortaron el brazo a Estopiñán son gentuza. No pienso seguirle el juego a este individuo”, señaló en referencia a Said Chramti, líder del Comité por la Liberación de Ceuta y Melilla, quien asegura que el acto vandálico fue obra de su organización.
“La crisis más grave tuvo lugar en el año 2010”.
El portavoz del Ejecutivo melillense aseguró que la peor crisis fronteriza que ha vivido la ciudad autónoma tuvo lugar en el año 2010, cuando los agentes de Policía Nacional que operaban en Beni Enzar fueron objeto de agresiones e insultos. “No quiero quitar ni un ápice de gravedad a lo que está ocurriendo ahora, pero lo de hace dos años fue mucho peor”, terció Conesa.
En la misma línea, también subrayó que la presión migratoria que sufrió Melilla fue más intensa en el año 2005. “La situación de ahora también es grave, que no lo olvide nadie, pero antes estábamos en peor situación”, insistió.
Como posibles soluciones a los problemas que presenta Melilla en sus puestos fronterizos, tanto en lo que respecta a la entrada de inmigrantes por la valla como al lanzamiento de objetos contra la Policía, el portavoz subrayó que “ni hay que cerrar la frontera ni hacer las barreras más altas”.
En este sentido, defendió que la clave está en la colaboración con el Gobierno de Rabat, a quien le pidió que demuestre “su sinceridad” y que cumpla con los acuerdos a los que llegó con el Ejecutivo español. “El papel de Marruecos es muy relevante para que no se vuelvan a repetir los incidentes que estamos viviendo últimamente”, concluyó Conesa.








