El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, rechazó este jueves las acusaciones de "nepotismo" formuladas por la oposición ante el nombramiento de su sobrino, Jesús Romero, como consejero de Fomento de Universidad. El nombramiento es posible después de que la Asamblea aprobara un nuevo Reglamento que permite compatibilizar el cargo público con la actividad privada para cualquier miembro del gobierno de la Ciudad Autónoma.
La oposición cuestionó que el nuevo marco normativo hubiera abierto la puerta a este tipo de nombramientos dentro del propio entorno familiar del presidente. Imbroda respondió con contundencia afirmando su "orgullo" por tener un sobrino de semejantes capacidades y defendiendo tanto la trayectoria profesional de Romero Imbroda como la legalidad de la reforma impulsada por su gobierno en la Asamblea.
"Mi sobrino es uno de los neurólogos más brillantes de España", afirmó el presidente, que subrayó que su familiar cuenta con reconocimiento entre los profesionales del sector y que ha ejercido su labor "muchas veces de forma muy altruista, ayudando a la gente". Imbroda añadió que su incorporación al gobierno "enriquecerá" al equipo del Partido Popular y que Jesús Romero estará "a disposición de todos los melillenses" desde su nuevo cargo.
El presidente recordó que la Ciudad Autónoma destina ayudas de hasta 18.000 euros a enfermos neurológicos y cuestionó que la oposición no haya reconocido esta labor. "¿Se le ocurrió a alguien decir algo de esto?", preguntó Imbroda, en referencia a la falta de mención por parte de sus críticos a estas ayudas, que enmarcó como parte de la gestión de su gobierno en materia sanitaria.
Sobre la reforma del reglamento, el presidente explicó que responde a una sentencia del Tribunal Supremo que obliga a que los consejeros del gobierno sean también diputados de la Asamblea, un requisito que antes no existía. Imbroda defendió que esta exigencia judicial limitaba su capacidad para incorporar a profesionales cualificados al equipo de gobierno sin pasar antes por un escaño, y que la modificación busca precisamente adaptar la norma "a los nuevos tiempos" sin incumplir el fallo judicial ni renunciar a sumar talento externo al ejecutivo local.
"¿No tenemos derecho nosotros a modificar reglamentos para adaptarlos más a los nuevos tiempos?", planteó Imbroda, que negó que la reforma tuviera como único fin facilitar el nombramiento de su sobrino e insistió en que el cambio se aplica a cualquier miembro del gobierno, no solo a Jesús Romero, permitiendo que perfiles profesionales cualificados procedentes de la actividad privada puedan incorporarse como consejeros a tiempo completo o parcial.
El presidente aprovechó su intervención para reivindicar la trayectoria electoral del Partido Popular en Melilla, con 19 elecciones ganadas de forma consecutiva. "El nepotismo que yo tengo es que me lo dan los melillenses", afirmó, y añadió que su formación ha aportado "estabilidad política y social" a la ciudad durante sus mandatos, frente a lo que consideró falta de propuestas por parte de sus críticos.
Imbroda cerró su respuesta reprochando a la oposición no haber impulsado medidas similares en materia de atención a enfermos neurológicos durante sus etapas de gobierno, y defendió que su gestión, y no las críticas recibidas, es la que respaldan los melillenses en las urnas cada cuatro años. El presidente insistió en que su gobierno ha actuado con decencia política y ha evitado, según sus palabras, situaciones de corrupción durante sus mandatos al frente de la Ciudad Autónoma.








