CEMSATSE ha expresado públicamente su preocupación por la situación que se está produciendo en el Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Melilla (HUME), que atribuye a una dotación de personal de Enfermería insuficiente para responder a las necesidades asistenciales del nuevo centro hospitalario.
Según ha explicado la organización sindical, las dimensiones y el diseño del Hospital Universitario son considerablemente superiores a las del antiguo Hospital Comarcal de Melilla, una circunstancia que ha obligado a distribuir a los profesionales de Enfermería entre las distintas áreas del Servicio de Urgencias.
En la actualidad, el servicio cuenta con cuatro profesionales destinados a las consultas de urgencias, dos en el área de triaje, otros dos en observación y dos más en la consulta de Pediatría. Sin embargo, el sindicato denuncia que el área de críticos, destinada a la atención de pacientes con patologías tiempo-dependientes y situaciones de extrema gravedad, carece de personal de Enfermería asignado de manera permanente.
CEMSATSE considera que esta situación impide la existencia del binomio médico-enfermero que, según señala, resulta imprescindible para garantizar una atención adecuada y segura a los pacientes más graves.
El sindicato explica que, cuando un paciente crítico llega al servicio, uno de los profesionales de Enfermería asignados a las consultas de urgencias debe abandonar temporalmente su puesto para prestar asistencia en el área de críticos. Esta circunstancia provoca que una de las consultas quede desatendida y que la carga de trabajo se reparta entre el resto de profesionales.
A juicio de la organización, esta situación repercute directamente en el aumento de los tiempos de espera de los pacientes pendientes de atención, incrementa la sobrecarga laboral del personal y dificulta el funcionamiento habitual del Servicio de Urgencias.
A esta problemática se suma, según CEMSATSE, la falta de operatividad del TAC del Hospital Universitario. Esta circunstancia obliga al traslado de pacientes a un centro sanitario privado para la realización de determinadas pruebas diagnósticas.
El sindicato denuncia que, para llevar a cabo estos desplazamientos, un profesional de Enfermería del propio Servicio de Urgencias debe acompañar al paciente, abandonando temporalmente su puesto de trabajo y dejando al servicio con menos recursos disponibles para atender la demanda asistencial.
La organización considera que esta situación no puede seguir resolviéndose a costa de detraer profesionales de un servicio que, según afirma, ya funciona con una plantilla ajustada a las necesidades ordinarias del hospital.
Asimismo, entiende que los traslados derivados de la falta de funcionamiento del TAC deben ser asumidos mediante un refuerzo específico del transporte sanitario y no mediante la utilización de profesionales adscritos al Servicio de Urgencias, cuya función principal es la atención de los pacientes que acuden al hospital.
Ante esta situación, CEMSATSE ha trasladado una serie de reivindicaciones al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA). Entre ellas, reclama la creación inmediata y permanente de un puesto de Enfermería destinado específicamente al área de críticos del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Melilla.
También solicita el refuerzo de los recursos destinados al transporte sanitario urgente mediante la incorporación de personal de Enfermería específico para los traslados medicalizados que requieran acompañamiento asistencial.
Además, el sindicato pide que se deje de utilizar a profesionales del propio Servicio de Urgencias para cubrir necesidades estructurales ajenas a su puesto de trabajo, al considerar que esta práctica repercute en la calidad de la atención prestada y aumenta la sobrecarga de los trabajadores.
CEMSATSE recuerda que el Hospital Universitario de Melilla fue concebido para mejorar la asistencia sanitaria y adaptar los recursos a una infraestructura de mayor capacidad. No obstante, la organización sostiene que esa mejora solo será posible si el incremento de espacios y servicios va acompañado de un aumento del número de profesionales.
Por último, el sindicato insiste en que la seguridad de los pacientes y la calidad asistencial no pueden depender únicamente del esfuerzo y la voluntad de los trabajadores, sino que requieren de una dotación de personal adecuada a las necesidades reales del centro hospitalario.








