La Escuela Oficial de Idiomas de Melilla ha recibido este viernes a un grupo de alumnos del IES Rusadir en una jornada organizada por el departamento de francés con el objetivo de acercar a los jóvenes a la enseñanza de idiomas y dar a conocer las actividades que se desarrollan en el centro.
La visita forma parte de las iniciativas de promoción que está llevando a cabo la escuela durante el periodo de preinscripción. Según explicó la directora de la EOI, Noelia Fernández, la intención es dar más visibilidad a idiomas que suelen quedar en un segundo plano frente al inglés.
“Siempre publicitamos mucho todos los plazos de preinscripción y matrícula, pero es verdad que el inglés se lleva la palma y el resto de idiomas van un poco más a la cola”, comentó. Por ello, desde distintos departamentos han impulsado actividades para mostrar la oferta educativa del centro y atraer a nuevos estudiantes.
Fernández señaló que todavía hay personas que desconocen que en la escuela se imparten idiomas como alemán, a pesar de que lleva más de veinte años ofertándose. “Muchas veces hablas con gente en la calle y todavía no saben que aquí se estudia alemán”, explicó.
En esta ocasión, el departamento de francés, (gracias a la iniciativa de los profesores Gonzalo y María), decidió invitar a estudiantes del IES Rusadir, donde también se imparte este idioma, para que conocieran las instalaciones y participaran en distintas dinámicas. La idea es despertar su interés y animarlos a continuar formándose en la Escuela Oficial de Idiomas.
La jefa del departamento de francés, Ana María, detalló algunas de las actividades preparadas para la jornada. Una de ellas consistió en una simulación de viaje en la que los alumnos recibieron pequeños pasaportes que debían rellenar como si fueran a desplazarse a otro país.
“Van a hacer una actividad para presentarse. Les vamos a repartir unos pasaportes auténticos recortados y ellos los tienen que rellenar como si fueran a viajar”, explicó. Además, los estudiantes participaron en juegos de interacción para practicar expresiones básicas en francés de una manera más dinámica y cercana.
Otra de las actividades estuvo centrada en el tradicional “Poisson d’Avril”, una celebración típica francesa similar al Día de los Santos Inocentes en España. La dinámica consiste en gastar bromas mientras se coloca discretamente un pez de papel en la espalda de otra persona.
“Se trata de contarle una historia a alguien mientras está distraído y pegarle el ‘Poisson d’Avril’ sin que se dé cuenta”, explicó Ana María. Aunque la actividad estaba prevista inicialmente para abril, tuvo que aplazarse por la lluvia y finalmente se desarrolló durante esta visita.
La directora de la EOI recordó que el plazo ordinario de preinscripción se encuentra actualmente abierto. Durante este periodo se adjudican las plazas oficiales y se publican las listas de admitidos. Sin embargo, también existe una segunda oportunidad en septiembre para quienes no hayan podido matricularse antes.
“En junio se matricula una parte importante del alumnado, pero luego en septiembre llega muchísima gente más”, comentó Fernández. Aun así, advirtió de que en esa fase ya no se garantiza la disponibilidad de plazas en todos los idiomas, especialmente en algunos niveles muy demandados como el árabe básico.
La Escuela Oficial de Idiomas de Melilla cuenta actualmente con alrededor de 1.300 alumnos entre enseñanza oficial, alumnado libre e inglés a distancia. Una cifra que, según la directora, se mantiene estable desde hace años y demuestra el interés de los melillenses por aprender idiomas.
En cuanto a las edades, el centro recibe estudiantes desde los 14 años hasta personas jubiladas. “Aquí puede entrar cualquiera. Tenemos grupos muy variados y eso crea dinámicas muy buenas en clase”, señaló Fernández. De hecho, explicó que en una misma aula pueden coincidir adolescentes, profesionales sanitarios, militares y personas mayores.
La directora también quiso destacar el valor de contar con una institución pública especializada en idiomas en una ciudad como Melilla. “Es un privilegio tener una escuela oficial de idiomas. Somos un centro público, con profesorado cualificado y titulaciones oficiales que luego sirven para oposiciones o para acceder a puestos de trabajo”, afirmó.
La escuela ofrece certificaciones oficiales de los niveles A2, B1, B2 y C1 del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas. Las clases suelen comenzar a finales de septiembre y terminan en mayo, mientras que los exámenes finales se realizan en junio.
Desde el departamento de francés aseguran que el interés por este idioma sigue existiendo en Melilla, especialmente por la cercanía cultural con Marruecos y por el creciente interés de docentes que desean introducirlo en los colegios.
“Tenemos maestros y maestras estudiando francés aquí porque quieren seguir impulsándolo en los centros educativos”, explicó Ana María. La iniciativa con el IES Rusadir, añadió, surgió gracias a la colaboración entre profesores de ambos centros interesados en fomentar el aprendizaje del idioma entre los jóvenes.
Con actividades cercanas, juegos y propuestas culturales, la Escuela Oficial de Idiomas busca seguir despertando el interés por los idiomas y mantener viva una enseñanza que, año tras año, continúa reuniendo a alumnos de todas las edades en Melilla.








