Según La Tribuna de Albacete, el Centro Nacional de Adiestramiento (Cenad) de Chinchilla cerró el último año con la participación de cerca de 9.400 militares, incluyendo un destacado número de efectivos de la Comandancia General de Melilla. Esta cifra supone alrededor de 1.000 efectivos más que en el ejercicio anterior, un incremento cercano al 12% que refleja una mayor intensidad en las maniobras y un papel creciente de Melilla en las actividades del campo de entrenamiento.
Tal y como recoge el diario albacetense, el coronel jefe del Cenad, Miguel Riesco López, explica que este crecimiento responde a distintos motivos. Por un lado, influyeron los ajustes en la planificación de las unidades que se preparan para misiones en el exterior y, por otro, la intervención de las Fuerzas Armadas en situaciones de emergencia, como las inundaciones provocadas por la DANA en la Comunidad Valenciana y en municipios como Letur y Mira. Estas actuaciones obligaron a modificar calendarios y a aplazar ejercicios que estaban previstos inicialmente para 2024.
En este contexto, Melilla ha tenido un papel relevante en la actividad desarrollada en Chinchilla. La Comandancia General de Melilla protagonizó uno de los ejercicios más destacados del año, con el desplazamiento de 550 militares al campo de maniobras. Una cifra que sitúa estas maniobras entre las más importantes por número de participantes.
Junto a Melilla, también desarrollaron ejercicios de gran entidad la Comandancia General de Ceuta, con 629 efectivos, así como unidades procedentes de Baleares y de las Islas Canarias. La cercanía geográfica del Cenad al centro y sur peninsular facilita que estas unidades puedan realizar su preparación en estas instalaciones.
No obstante, el ejercicio que reunió a más personal fue el denominado Hispania, organizado de manera conjunta por la Academia de Infantería y la Academia de Artillería, en el que participaron cerca de 1.000 alumnos y militares.
De cara al año 2026, uno de los principales retos del Cenad pasa por la puesta en funcionamiento del suministro de agua corriente y electricidad en la zona de vida del campo de maniobras. Según La Tribuna de Albacete, las infraestructuras están ya ejecutadas, aunque el proyecto se encuentra pendiente de culminar los trámites administrativos necesarios.
Para ello, se están manteniendo contactos con la Subdelegación del Gobierno y con el Ayuntamiento de Chinchilla de Montearagón, con el objetivo de ampliar la dotación de agua autorizada por la Confederación Hidrográfica del Júcar. En cuanto a la electricidad, será necesario revisar los transformadores instalados hace años antes de su activación definitiva, un proceso que requiere la asignación de crédito presupuestario.
Estas mejoras permitirán reducir el transporte de agua, disminuir el consumo de combustible al prescindir de generadores y lograr un impacto medioambiental más positivo, además de mejorar las condiciones de vida del personal militar.
Asimismo, la llegada de energía eléctrica facilitará la instalación de una antena de telefonía móvil, lo que contribuirá a reforzar la cobertura en toda la zona de vida del recinto.
Por último, el campo de maniobras continúa avanzando en materia de seguridad, con la implantación de un sistema de gestión que incluye la instalación de cámaras de videovigilancia, antenas y el cierre progresivo del perímetro, medidas destinadas a reforzar el control y la protección de las instalaciones.








