El presidente regional del Partido Popular (PP), Juan José Imbroda, ha cargado duramente contra el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) por su papel en el retraso del sistema de ayudas al copago farmacéutico en Melilla. Imbroda ha acusado al organismo de “bloquear” durante más de dos años y medio una iniciativa clave para aliviar los gastos en medicamentos de los pensionistas y jubilados melillenses, a quienes, asegura, se ha estado “fastidiando” sin justificación.
“¿Ahora dicen eso? ¡Qué cara dura, por Dios!”, exclamó Imbroda al conocer las recientes declaraciones de la directora general de Ingesa, Isabel Muñoz, que aseguró que la Ciudad Autónoma no necesita la aprobación de este organismo para implementar el copago farmacéutico, y que puede hacerlo a través de subvenciones con medios propios. El líder popular ha criticado que esta postura se haga pública “después de tres años” de intentos, escritos y llamadas por parte del Ejecutivo local para sacar adelante el convenio.
El presidente regional del PP lamentó que mientras la Ciudad insistía en alcanzar un acuerdo de colaboración con el Ingesa, sus representantes y, en especial, la Delegación del PSOE en Melilla, se dedicaban a “bloquear” la iniciativa. “Han estado bloqueando el copago durante dos años y medio. Están fastidiando a los pensionistas, a los jubilados, a los que lo necesitan… Van fastidiados durante dos años y medio”, criticó con dureza.
Imbroda también se dirigió directamente al Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, al que la Ciudad debe recurrir para implementar cualquier medida relacionada con la dispensación de medicamentos y ayudas al copago. “Por eso, que se lo diga al Consejo Superior de Farmacéuticos. Que se lo diga la directora general de Ingesa. Nosotros tenemos que ir a través del Consejo General, que se lo cuente a ellos y después que me lo digan a mí”, ironizó, en referencia a la supuesta facilidad que ahora plantea Ingesa.
El Gobierno local lleva años reclamando la posibilidad de financiar el copago farmacéutico mediante un convenio institucional que cuente con el respaldo técnico y económico de Ingesa. Sin embargo, la directora general del organismo nacional ha sido tajante: “El copago farmacéutico es una propuesta del Gobierno local que puede realizar con sus propios medios a través de subvenciones y no necesita los medios de Ingesa”.
Esta situación se enmarca en un contexto sanitario complejo en Melilla, marcado por una transición profunda en el sistema público de salud. La apertura progresiva del Hospital Universitario de Melilla (HUME) avanza según lo previsto, según indican las autoridades, y se espera que su plena operatividad se alcance antes de finalizar el año. Mientras tanto, crece la tensión política y la presión sobre los responsables de la gestión sanitaria, especialmente en lo que respecta a los compromisos asumidos con la población más vulnerable.
Desde el PP acusan al Gobierno central y a sus representantes en la ciudad de “bloquear sistemáticamente” cualquier medida que parta del Ejecutivo local, especialmente si se trata de propuestas con un alto contenido social. El caso del copago farmacéutico, sostienen, es uno de los ejemplos más evidentes de este enfrentamiento institucional, que ha tenido consecuencias directas en el bolsillo de los melillenses.








