El vicepresidente primero de la Ciudad Autónoma de Melilla, Miguel Marín, ha respondido con contundencia a las críticas del diputado de Somos Melilla Amin Azmani, quien había exigido explicaciones sobre la dimisión del director general de Festejos. Azmani había señalado que la gestión de esta área era “caótica” y había denunciado que el contrato relacionado con los festejos se había adjudicado en un entorno de “enchufismo y amiguismo”.
Marín, en respuesta a estas declaraciones, no escatimó en reproches hacia el diputado, al que acusó de ser un “demagogo sin ningún tipo de escrúpulos”. Según Marín, Azmani aprovecha cualquier oportunidad para hacer política de forma oportunista, sin tener en cuenta la coherencia de sus intervenciones.
“Yo tengo que decir que el señor Azmani, pues, hace gala cada vez que tiene oportunidad —y no se le escapa ni una sola— de demostrarlo: es un demagogo sin ningún tipo de escrúpulos”, afirmó el vicepresidente primero de la ciudad autónoma.
El consejero de Fomento aprovechó también para señalar la contradicción de Azmani. “Es el mismo señor, Amin Azmani, que denunció públicamente que saliera la Dirección General, la que ahora está defendiendo. Hace unos meses criticó que se creara una Dirección General y ahora que se va el Director General, critica que se ha ido el Director General”, destacó Marín, haciendo referencia a las posiciones cambiantes de Azmani con respecto a la Dirección General de Festejos. Para el vicepresidente, esto demuestra que las críticas de Azmani carecen de consistencia y están basadas en el afán de generar polémica más que en una reflexión seria sobre la gestión.
Marín no dudó en poner el foco sobre la naturaleza de la dimisión del director general, calificando la situación como una decisión personal y apuntando que el motivo de su salida no está relacionado con las acusaciones lanzadas por Azmani. “Pues mire usted, yo creo que deberán preguntar al Director General por qué se ha ido. Es una decisión personal”, indicó, sugiriendo que no corresponde al Gobierno especular sobre las razones internas que habrían llevado al alto cargo a presentar su dimisión.
El vicepresidente primero no dudó en rechazar las críticas sobre la gestión de los contratos en el área de Festejos, considerando que las acusaciones de “enchufismo y amiguismo” carecen de fundamento. Según Marín, el actual Gobierno trabaja con total transparencia y cualquier adjudicación se realiza siguiendo los procedimientos legales y administrativos establecidos. La dimisión del director general, según Marín, es una decisión privada, que no debe ser utilizada como un arma política en un contexto de acusaciones sin pruebas.
Con estas declaraciones, Marín dejó claro que no tiene intención de permitir que la salida del director general sea utilizada como una oportunidad para atacar al Gobierno local. A su juicio, las críticas de Azmani son simplemente una estrategia política basada en la contradicción y la demagogia.
Somos Melilla exige explicaciones
Cabe recordar, que el pasado lunes el presidente y diputado de Somos Melilla, Amín Azmani, ha mostrado públicamente la “profunda preocupación” de su formación ante la dimisión del director general de Patrimonio Cultural y Festejos del Gobierno local, ocurrida este pasado viernes. Una renuncia que, según Azmani, “refleja las dificultades y obstáculos que enfrenta todo el que quiere trabajar con honestidad y profesionalismo en este departamento”.
Según el portavoz de Somos Melilla en la Asamblea, esta dimisión responde a “la falta de libertad para desempeñar sus funciones debido a la interferencia de superiores que no permiten una gestión transparente y eficiente”. Para Azmani, esta situación responde a una estructura interna marcada por el “enchufismo, los contratos a dedo y la falta de transparencia”, unas prácticas que, asegura, “dañan la imagen de nuestra administración y alejan a los profesionales comprometidos con la ciudad”.









Este Marin,ante la ausencia de argumentos,los sustituye por insultos.Es un político de "alta altura".Este señor debe dejar la política y dedicarse a sus negocios.