EFE
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, nos sorprendió, con un tratado de paz con Irán inminente. Un alto el fuego que se extenderá a dos meses y en el que se perfilarán todos los puntos de desencuentro entre ambas naciones para firmar una paz final.
Sí, es creíble lo del alto el fuego, al desbloquear el Estrecho de Ormuz, por parte de Irán y el Mar de Omán, a los barcos que atraquen en puertos iraníes, por parte de EE.UU. Sin embargo, esto atañe simplemente a un proyecto regional. Irán, al parecer ha utilizado ese bloqueo como palanca o herramienta para frenar a los estadounidenses, ya que la economía internacional se resiente y grandes empresarios podrían presionarlos para que sean más laxo con la nación persa.
En mi opinión, si el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, prohíbe que el uranio enriquecido al 60 % salga del país, a una paz no se llegará nunca, precisamente porque ésa es una línea roja imprescindible a cumplir. El enriquecimiento cero y el desmantelamiento a otros fines de las centrales de Fordow, Isfahan y Natanz. La finalidad de la guerra es el derrocamiento del régimen de Irán y como segundo tema, pero tan imprescindible como el primero, el hecho de que Irán nunca adquiera un arma nuclear.
Lo citado anteriormente, desde una perspectiva iraní es inviable. “No lo van a hacer”. Así que lo que sí veo más factible en este conflicto es la firma de un “Alto el fuego indefinido” tipo Corea.
Para mí, tal y como se presenta el contexto, es que los EE.UU. adopten unas sanciones como las que ha establecido la Unión Europea. En el que los iraníes están sancionados pero sólo en los productos que sean militares o civiles pero de posible uso militar. En la actualidad, las sanciones estadounidenses son muy agresivas, ya que Irán no puede utilizar, ni dólares, ni transacciones bancarias con dinero; prácticamente es así.
Ellos se ven obligados sólo a adquirir o exportar productos humanitarios como alimentos y medicinas; como si de una catástrofe se tratase, con el agravamiento de que tampoco los pueden pagar con dinero. Lo único que pueden hacer es intercambiar en especias; compran aviones de combate con barriles de petróleo. Y ésta gestión sólo la pueden hacer con países como China, India, Rusia y pocos más utilizando el yuan directamente o por sociedades financieras encubiertas. Con la UE pueden comerciar, pero no pueden cobrar sus productos, y si una empresa trabaja en el comercio iraní y los EE.UU. se enteran, ya no puede comerciar con el país americano porque la vetan directamente.
Ese contexto es el peor posible para llegar a una paz con nadie. Sin embargo, un alto el fuego podría ser eterno, si el gobierno estadounidense mantuviera el desbloqueo al igual que Irán del acceso al Golfo Pérsico, sobre el papel si se podría acordar que Irán y Omán son los países soberanos del Estrecho de Ormuz en lo que respecta a sus aguas territoriales, siempre y cuando éstos no incumplan los tratados de libre acceso establecidos por la ONU.
Además los EE.UU. suscriben que respetan a la nación iraní y su gobierno actual, como lo hace la ONU, que se reconoce el derecho a Irán a enriquecer uranio tal y como manda el derecho de la Asociación Internacional de la Energía Atómica, pero éste se llevará a cabo en consorcio con los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita cuando las tres naciones dispongan de reactores nucleares activos.
Irán debe de empobrecer el Uranio enriquecido al 60% y 20% al nivel establecido en el antiguo JCPOA, Plan de Acción Integral Conjunto de 2015. Al igual que el futuro consorcio de enriquecimiento de combustible nuclear debería trabajar sobre estos criterios. Esto se llevará a cabo bajo la supervisión de la OIEA y de una representación de todos los países que firmaron el citado Plan Conjunto en territorio iraní. Los técnicos que realicen esta labor serían iraníes y extranjeros.
Se desbloquearían sólo los activos que tiene Irán en el extranjero en Oro o metales preciosos y se financiaría a través del Banco Islámico de Desarrollo, las plantas de desalinización de agua e irrigación agrícola y humana para paliar el problema del agua de todo el país; estos son bienes humanitarios que padece Irán que no tienen nada que ver sin quieren hacer la bomba atómica o no.
El intercambio comercial occidental por parte de los EE.UU. se mantendría sancionado, salvo en materia de empresas, pero todas las empresas y transacciones comerciales con occidente se harían a través de un nuevo consorcio liderado por la UE, que mantendría las sanciones europeas actuales pero facilitaría el pago y el cobro de la mercancía no sancionada.
Toda transacción comercial iraní se hará por el consorcio europeo-omaní, llamémosle CEIBV, Consorcio Económico Internacional de Bienes Vitales…Se cambian las sanciones por un canal comercial controlado por la UE, ya que no hemos agredido a Irán y EE.UU. para mantener el alto el fuego indefinido lo permitiría.
El objetivo del CEIBV sería crear un espacio común para producir, intercambiar y verificar bienes vitales, no militares entre países miembros (la UE e Irán, por el momento, y como garante neutral, Omán).
La lista de bienes cubiertos serían sólo bienes civiles verificables como el uranio al 3,67 %, cemento, gas (no petróleo para gasolina o queroseno) fertilizantes (no convertibles a armas químicas), hierro acerado simple para construcción de viviendas, agua desalinizada, equipos médicos, textiles, agrícolas, alimentación, medicinas, etc. Quedaría prohibido el uranio al 4 %, tecnología de misiles, repuestos militares y cualquier material de doble uso como el plomo, por ejemplo.
El sistema de pago sería interno, vía trueque, euros (grandes transacciones con Europa) y riales omaníes (pequeñas transacciones regionales) con lo que se eliminaría el desvío de fondos a malos destinos. Cada transacción sería auditada por el consejo de este consorcio europeo- internacional.
Si un miembro viola el tratado, se suspende su acceso a la producción y comercio en 72 horas por decisión mayoritaria, dejando a esta nación sin salida unilateral con material del consorcio; si te vas, dejas lo que es del consorcio dentro.
Esto serviría para sustituir la eliminación de sanciones, utilizando la UE como herramienta y con permiso de los EEUU. Además esto se podría ampliar a otras naciones de dudosas actividades. Pero un alto el fuego implica vigilar a Irán de forma constante vía satelital, y atacar cuando hagan cosas raras, no sacar tropas de las bases estadounidenses por si hacen falta. Parte de las mismas serían las desplegadas desde Europa. Y si se vuelve a bloquear Ormuz esto implicaría un acto de guerra a los países europeos ajenos a las aspiraciones nucleares iraníes, nos obligaría, ahora sí, a intervenir junto a los Estados Unidos.
Lo realmente necesario es una paz, es que Irán pueda comerciar en dólares, en yuanes o como quiera o considere mejor para su economía, es que los activos le sean rentables, incluso que haya proyectos conjuntos libres con cualquier nación. Pero para llegar a ese punto, hay que tener otra clase de actitudes y comportamientos más humildes, razonables y flexibles. Y yo no veo actitudes en esa nación para lo que se propone.
Opino que nunca habrá paz con Irán, pero puede haber una tensión más asequible y llevadera…A eso, si podemos llegar si lo intentamos.
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