El secretario general de Vox en Melilla, Javier Diego, ha expresado su respaldo a las recientes maniobras militares desarrolladas por las Fuerzas Armadas en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. En su valoración, ha subrayado que estos ejercicios constituyen “una demostración inequívoca de la soberanía española” y un mensaje claro frente a “quienes pretenden cuestionarla desde el exterior”.
Las declaraciones de Diego se producen en un contexto marcado por el resurgimiento de discursos revisionistas desde Marruecos, donde, según ha indicado, han vuelto a cobrar fuerza voces que alimentan reclamaciones sobre los territorios españoles en el norte de África. Frente a ello, el representante de Vox considera que la respuesta del Estado debe ser firme y sin ambigüedades.
“No son simples ejercicios, sino una afirmación clara de que España no acepta presiones externas ni discursos revisionistas”, aseguró el dirigente de Vox.
En esta línea, Diego ha enfatizado que la presencia reforzada de unidades militares en ambas ciudades proyecta un mensaje de seguridad, calma y determinación frente a cualquier intento de desestabilización. A su juicio, el despliegue demuestra que “España está presente, preparada y firmemente decidida a defender lo que es suyo”.
El portavoz ha enmarcado estas maniobras dentro de una política de Estado que, según él, debe defender sin fisuras la soberanía nacional y la integridad territorial. En ese sentido, ha afirmado que Ceuta y Melilla no son objeto de negociación ni piezas diplomáticas, sino parte inalienable de España.
Diego ha insistido en que la integridad territorial española no se discute y ha recalcado que ambas ciudades merecen la máxima protección del Estado. Considera que la soberanía nacional es un compromiso histórico y moral, y que debe ser defendido sin concesiones.
Estas manifestaciones se producen un día después de que El Faro de Melilla informara sobre el malestar generado en medios marroquíes a raíz de las maniobras militares realizadas en las dos ciudades autónomas. Algunos analistas del país vecino interpretaron estas actividades como una señal de advertencia por parte del Gobierno español, lo que ha alimentado el clima de suspicacia en las relaciones bilaterales.
Ante esa reacción, Vox insiste en que el mensaje enviado desde España debe ser sereno pero contundente. Según Diego, no se trata de provocar, sino de dejar claro que la soberanía no está en venta ni sometida a interpretaciones interesadas.
“España no se amedrenta; España se planta. Ceuta y Melilla son España y lo seguirán siendo, con todas las garantías de nuestra Nación”, afirmó.
El portavoz también ha llamado al conjunto de las instituciones del Estado a mantener una postura unificada y firme frente a cualquier intento de cuestionamiento territorial. A su juicio, cualquier gesto de ambigüedad podría ser malinterpretado y usado en contra de los intereses nacionales.
La intervención de Javier Diego busca posicionar a Vox como el partido que más claramente respalda una respuesta robusta del Estado en Ceuta y Melilla, frente a lo que considera una política exterior demasiado permisiva por parte del Ejecutivo central.
Las maniobras, que incluyeron simulacros de defensa y despliegues logísticos, se llevaron a cabo bajo la coordinación del Estado Mayor de la Defensa. Aunque el Ministerio de Defensa no ha hecho declaraciones sobre posibles motivaciones políticas, Vox ha interpretado la operación como un mensaje de autoridad territorial frente a Marruecos.








