La Divina Pastora de las Almas ha protagonizado este domingo su salida procesional por las calles de Melilla la Vieja, culminando así una semana de actos y cultos organizada por su hermandad, marcada por la participación de fieles y el traslado celebrado en la noche del sábado desde el centro de la ciudad.
La procesión ha comenzado en la Real y Pontificia Iglesia de la Purísima Concepción sobre las 18.00 horas. Después, ha discurrido por el barrio de Medina Sidonia, coincidiendo como es tradición con el cuarto domingo de Pascua. Este acto supone el momento central de la semana grande de la hermandad de gloria, que en los días previos ha desarrollado un programa litúrgico y cultural con una destacada afluencia de público.
Durante la semana, la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús ha acogido el Solemne Triduo los días 22, 23 y 24 de abril, oficiado por el director espiritual de la hermandad, D. Eduardo Resa Huerta. A estos cultos se sumó la Función Principal de Instituto celebrada en la tarde del sábado, con asistencia de hermanos, fieles y autoridades.
Ese mismo día, tras la finalización de la función religiosa, tuvo lugar el traslado de la imagen de María Santísima, Madre del Buen Pastor, hasta su sede en Melilla la Vieja. El cortejo partió desde el templo del Sagrado Corazón y recorrió distintas calles del centro modernista antes de adentrarse en la ciudadela, acompañado por numerosos fieles.
Según recoge la crónica de los actos, el traslado se desarrolló con normalidad pese a la incertidumbre meteorológica del fin de semana. En palabras de Ana María, vicesecretaria de la hermandad, “todo con normalidad, muy bien, gracias a Dios. La lluvia nos respetó”.
El recorrido incluyó puntos como la Plaza Menéndez Pelayo, la calle Ejército Español, Teniente Aguilar de Mera, Pablo Vallescá, Duque de Almodóvar y la Avenida General Macías hasta alcanzar la Real y Pontificia Iglesia de la Purísima Concepción, desde donde hoy partía la procesión.
Actos y cultos
La salida procesional pone el broche a varios días de intensa actividad en el seno de la hermandad. La programación arrancó con la presentación del cartel oficial de 2026 y el tradicional pregón, dando paso a los cultos del Triduo y a la Función Principal.
Durante estos días, la hermandad ha recibido ofrendas de asociaciones locales y ha contado con la presencia de representantes civiles y militares. Además, miembros de otras cofradías han participado en los actos como muestra de apoyo.
El hermano mayor, Miguel Pérez, destacó la implicación de los fieles y el esfuerzo organizativo previo. “Hace mucho tiempo que llevamos preparando esta procesión y este año, como primer año que soy hermano mayor, la presido junto al vicario episcopal. La verdad que sí, que tengo ilusión y tengo ganas de que empiece”, señaló.
La preparación de los cultos se ha desarrollado con especial cuidado en la iglesia del Sagrado Corazón, donde se instaló un altar para la ocasión. La afluencia de público ha sido constante, reflejando el interés que despiertan estos actos en la ciudad.
En este contexto, la hermandad ha contado también con la colaboración de otras corporaciones, como la Cofradía del Flagelado, que ha aportado los costaleros para la procesión de este domingo.
Elevada expectación
La salida procesional de este domingo genera una notable expectación entre los devotos. Desde la hermandad destacan la respuesta del público durante toda la semana. “Lo que estamos viviendo, que hay mucha gente”, ha afirmado su vicesecretaria.
El cortejo ha partido desde la Purísima Concepción y ha avanzado por las calles Concepción, San Miguel, Horno, San Antón y la Plaza de la Parada, continuando por Miguel Acosta antes de regresar al templo.
Como novedad, este año la imagen estrena una nueva peana incorporada al trono, además de un elemento en el pecherín con la inscripción “Divina Pastora”, según ha explicado Ana María. “En el pecherín lleva su nombre, que también se lo han regalado”.
El trono utilizado en la procesión es de mayor tamaño que el empleado en el traslado del sábado, lo que condiciona el paso por algunas calles más estrechas del barrio histórico.
Tradición y devoción
La Hermandad de la Divina Pastora de las Almas cuenta con más de un siglo de historia, remontándose a la década de 1920. A lo largo de este tiempo, ha mantenido su presencia en la vida religiosa y social de la ciudad.
Ana María, la vicesecretaria de la hermandad, recuerda la vinculación histórica de la imagen con el barrio y con distintos colectivos. “Es la patrona del barrio y de los deportistas. Yo me acuerdo de la época en que los deportistas subían y le hacían su ofrenda”.
Asimismo, ha aludido a tradiciones que la hermandad busca recuperar, como la participación de niños vestidos de pastores durante la procesión. “Mis niños pequeñitos iban vestidos de pastores y eso se ha perdido, queremos volver a ello”, ha señalado.
En su siglo de historia han procesionado dos imágenes diferentes en el cuarto domingo de Pascua. Según ha explicado Ana María, en el año 1995 se incorporó una imagen más ligera para facilitar las salidas, aunque la devoción se mantiene hacia la imagen original. “La gente quiere a su virgen, a la Pastora, la de toda la vida”, que es la que sale en este momento.
En la actualidad, la hermandad continúa trabajando para consolidar y reforzar esta tradición, en un contexto en el que, según indican sus responsables, se percibe un renovado interés por la Divina Pastora.
Con la salida de este domingo, la hermandad culmina su semana grande, marcada por la participación de los fieles y el desarrollo de los actos previstos, en una cita que forma parte del calendario religioso de la ciudad.








