Vox Melilla lamentó este jueves que el Gobierno local no haya logrado un acuerdo con los vigilantes de seguridad de La Purísima para evitar la huelga convocada durante la semana de la Feria de Melilla. La formación de Santiago Abascal considera que el Ejecutivo local, liderado por el Partido Popular, afronta ahora las consecuencias de haber recortado los recursos de seguridad en el centro de menores sin haber corregido a tiempo esa decisión.
Según el partido, el Gobierno de la Ciudad se toma con calma el impacto que tendría entre la ciudadanía la huelga de los vigilantes y pretende que ahora negocien una propuesta que presentaron hace tiempo, cuando todavía existía la posibilidad de revertir en el contrato público los recortes aplicados a la seguridad del centro de menores.
La formación recordó que el pasado viernes ya reclamó al Gobierno local "soluciones inmediatas" para una situación que, aseguran, "en ningún caso se puede calificar de sobrevenida", advirtiendo desde hace tiempo sobre la temeridad de recortar el número de vigilantes en una ciudad fronteriza sometida a presión migratoria constante. Vox Melilla atribuyó la convocatoria de huelga a ese error de cálculo: "En lugar de recortar cargos puestos a dedo, decidió ahorrar dinero en la vigilancia de un centro de menas que hoy está desbordado", añadió la formación.
Para el partido, la ausencia de acercamiento entre la Ciudad y los trabajadores es responsabilidad del Gobierno local, al que acusan de haber sembrado desconfianza. "Quién se va a fiar de un Ejecutivo que recortó un servicio esencial en Melilla pese a que le advertimos de que estaba cometiendo un error. El tiempo, por desgracia, nos ha dado la razón", indicó Vox Melilla.
El partido pidió además al Gobierno de la Ciudad que "vele por Melilla y por la seguridad de los melillenses" y que invierta más en la tranquilidad de todos, en lugar de dejar a los trabajadores "a los pies de los caballos" para después presumir de defender el territorio. Vox Melilla cuestionó cómo piensa el Partido Popular solucionar un problema que, a su juicio, generó pese a las advertencias del propio grupo. "No podemos recurrir a parches para tapar las vergüenzas de decisiones irresponsables", concluyó la formación.
La huelga de los vigilantes de La Purísima fue convocada por el comité de empresa del centro, gestionado por Tragsatec, tras una asamblea celebrada el pasado 11 de agosto en la que la plantilla respaldó por mayoría absoluta la medida. Los trabajadores denunciaron entonces que el centro continúa en una situación de colapso y que no existe diálogo con el Gobierno local para abordar sus reivindicaciones.








