Vox Melilla ha denunciado este viernes el estado actual de la piscina municipal, que tras casi tres años cerrada ha reabierto en condiciones que considera “indignas” para los usuarios. Según el presidente de la formación, José Miguel Tasende, el agua se encuentra a apenas 19 grados en pleno invierno y las instalaciones presentan filtraciones de lluvia tanto por el techo como por las paredes.
“La gravedad no es solo lo que estamos viendo hoy, sino que después de casi tres años cerrada, se vuelve a abrir sin resolver lo esencial. Es una tomadura de pelo para los melillenses”, ha afirmado Tasende.
La piscina municipal de Melilla es la única de titularidad pública en una ciudad con más de 85.000 habitantes. Su prolongado cierre había generado grandes expectativas entre los usuarios, especialmente entre quienes dependen de este tipo de infraestructura para actividades deportivas, terapéuticas o recreativas.
Vox sostiene que la reapertura ha resultado ser un nuevo fracaso del Ejecutivo local, al no responder ni a las promesas hechas ni a las necesidades de la ciudadanía. El portavoz en la Asamblea ha recordado que el propio Gobierno local anunció públicamente en varias ocasiones la construcción de una nueva piscina municipal. Sin embargo, a día de hoy, esa obra no se ha iniciado.
“El Gobierno prometió una nueva piscina y lo único que tenemos son declaraciones vacías. Seguimos con una instalación vieja, mal mantenida y con servicios básicos en condiciones precarias”, ha asegurado.
Tasende ha subrayado que el problema no es solo deportivo o estructural, sino que afecta directamente a un servicio público esencial. “La piscina municipal no es un lujo, es un servicio que muchos necesitan: escolares, personas mayores, usuarios en rehabilitación, familias con menos recursos. En una ciudad como la nuestra no puede haber solo una piscina pública, deberían existir tres o cuatro repartidas por los barrios”, ha insistido.
Desde Vox también se ha puesto el foco en la escasa oferta existente en Melilla: una piscina de uso compartido en un centro educativo y no más de cinco en clubes privados. Esto, según el partido, deja a una parte importante de la población sin acceso a instalaciones adecuadas.
Esta denuncia se suma a otras voces críticas que ya han alertado sobre el estado de la piscina municipal. El pasado 4 de enero, el PSOE también criticó la “situación lamentable” de estas instalaciones, apuntando a la falta de planificación y a la inacción del Gobierno local como causas del deterioro. La repetición de quejas por parte de diferentes partidos políticos refleja el creciente malestar ciudadano por la falta de soluciones efectivas.
Tasende ha cerrado su comparecencia con un mensaje contundente: “Menos promesas y más hechos. Los melillenses merecen instalaciones públicas dignas, no anuncios vacíos ni servicios que rozan el abandono”.
Con esta nueva denuncia, Vox busca aumentar la presión sobre el Ejecutivo autonómico, reclamando inversiones reales y urgentes en infraestructuras deportivas públicas que beneficien a toda la ciudadanía.








