Vox Melilla, a través de su vicepresidenta Sendy Nanwani Ramchand Ghanshandas, ha denunciado este miércoles la grave situación que atraviesa el Hospital Universitario de Melilla, gestionado por el Ingesa, que apenas unos meses después de su apertura acumula deficiencias técnicas, organizativas y asistenciales que, según la formación, comprometen la seguridad de pacientes y profesionales.
Entre los problemas más graves destaca el sistema de climatización, con episodios de alta condensación en los quirófanos que han obligado a suspender la actividad quirúrgica ordinaria, manteniéndose únicamente las intervenciones urgentes, una medida que Vox califica de inaceptable en una infraestructura de reciente construcción y elevada inversión pública.
Según la denuncia, las elevadas temperaturas y la humedad no se limitan a los quirófanos, sino que se extienden a otras dependencias del centro hospitalario, lo que estaría afectando al funcionamiento de equipos médicos y a la correcta conservación de medicamentos sensibles.
La formación advierte además de incidencias en equipos de radiodiagnóstico que habrían operado sin completar todos los controles de calidad, así como de escasez de material sanitario básico, problemas informáticos recurrentes y fallos en los sistemas de comunicación interna utilizados por el personal.
La responsable política sostiene que la dependencia de sistemas digitales en la sanidad moderna hace especialmente vulnerables a los hospitales cuando fallan las herramientas informáticas, afectando a historias clínicas, pruebas diagnósticas y circuitos de atención al paciente, además de dificultar la respuesta ante emergencias.
Vox Melilla denuncia asimismo la falta de información por parte de la dirección del Hospital Universitario de Melilla y de la gerencia de Ingesa, a quienes acusa de no ofrecer respuestas claras pese a las advertencias trasladadas por los profesionales sanitarios en las últimas semanas.
Para la dirigente, todo apunta a que el hospital abrió sus puertas sin garantías plenas de funcionamiento óptimo, y exige al Ministerio de Sanidad explicaciones públicas, la publicación de informes técnicos y la adopción urgente de medidas correctoras que garanticen la seguridad asistencial.
Concluye insistiendo en que la sanidad pública debe centrarse en dotar a los profesionales de los recursos necesarios, y no en actos de inauguración que, a su juicio, no reflejan la realidad del día a día hospitalario.








