El secretario y coordinador parlamentario de Vox Melilla, Javier Diego, ha denunciado el "aislamiento intolerable" al que, según la formación, el Gobierno de Pedro Sánchez somete a la ciudad al permitir que la conexión marítima con Almería quede suspendida durante los fines de semana. Desde Vox acusan tanto a la Delegación del Gobierno en Melilla como al PSOE local de mantener un “silencio cómplice” frente a una situación que consideran insostenible y que afecta directamente a miles de melillenses.
La formación ha recordado en un comunicado que esta problemática no es nueva y que a lo largo de todo el año 2025 han venido advirtiendo sobre los efectos de un contrato marítimo que califican de mal diseñado, insuficiente y sin garantías de continuidad. A juicio de Vox, la gestión del Gobierno de España ha sido “una dejación política continuada”, que no solo incumple con las necesidades mínimas de conectividad de Melilla, sino que además deja a la ciudad en clara desventaja respecto a otros territorios nacionales.
Javier Diego ha sido especialmente crítico con el papel de la delegada del Gobierno, a la que acusa de terminar el año igual que lo empezó: “sin solucionar el contrato marítimo, sin garantizar las conexiones y mirando hacia otro lado mientras Melilla pierde derechos básicos”. A esta crítica se suma también la dirigida al PSOE local, al que Vox acusa de guardar silencio frente a Madrid, incluso si eso supone, dicen, “castigar a su propia ciudad”.
Desde la formación se subraya que la supresión de la línea marítima con Almería durante los fines de semana no es un simple ajuste operativo, sino un golpe directo a la movilidad de estudiantes, trabajadores, empresarios, residentes y familias que dependen del transporte marítimo para mantener sus vínculos con la península. “No hay excusas presupuestarias ni administrativas que justifiquen este abandono”, insisten.
Vox sostiene que mientras otras comunidades autónomas y territorios similares sí ven defendidos sus intereses en materia de conectividad, Melilla continúa siendo tratada como una ciudad de segunda. Según Javier Diego, lo que más preocupa no es solo la supresión del servicio, sino la falta de explicaciones y la “absoluta ley del silencio” que, en su opinión, domina en las filas socialistas.
Como antecedente, la formación recuerda que ya en noviembre de 2023 denunciaron que el contrato marítimo no ofrecía garantías suficientes, y exigieron conexiones diarias con todos los puertos peninsulares que enlazan con Melilla. Aseguran que el tiempo ha terminado por darles la razón, con una situación actual que consideran aún más precaria: menos frecuencias, menor calidad del servicio y más aislamiento para la ciudad.
Frente a este escenario, Vox lanza una batería de exigencias. En primer lugar, reclaman la restitución inmediata de la conexión marítima Melilla–Almería durante los fines de semana. En segundo lugar, exigen la elaboración de un nuevo contrato que incluya frecuencias suficientes y estabilidad durante todo el año. Además, piden que la delegada del Gobierno ofrezca explicaciones públicas y abandone los comunicados “vacíos”. Finalmente, instan al PSOE de Melilla a romper su silencio y actuar en defensa de los melillenses.
“Melilla no puede seguir pagando el precio del sectarismo, la incompetencia y el abandono del PSOE. Vox seguirá siendo la voz incómoda que diga lo que otros callan y defienda a los melillenses frente a un Gobierno que los desprecia”, ha concluido Javier Diego.








