El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza de Melilla, Daniel Ventura, ha querido reconocer públicamente el trabajo realizado por los operarios del servicio de limpieza durante la mañana posterior a la celebración de la Noche de San Juan, una de las fechas más concurridas del calendario festivo local y que, año tras año, deja una importante cantidad de residuos en las playas de la ciudad.
Desde primeras horas de la mañana, numerosos trabajadores se afanaban en retirar restos de basura, desperdicios y otros residuos acumulados en los arenales tras una noche de celebraciones. Ventura destacó el esfuerzo de estos profesionales, cuya labor calificó de “sumamente dura, compleja e invisible”, subrayando además que se trata de un trabajo que, en muchas ocasiones, no recibe el reconocimiento que merece por parte de la ciudadanía.
El consejero lamentó que, pese a las campañas de concienciación y a la existencia de medios para depositar correctamente los residuos, continúen produciéndose comportamientos incívicos que deterioran espacios naturales de gran valor para la ciudad. En este sentido, señaló que algunos ciudadanos siguen mostrando una actitud irresponsable, dejando tras de sí suciedad y daños en el entorno costero después de las celebraciones.

No obstante, Ventura quiso poner el foco en la conducta ejemplar de la mayoría de los melillenses. Según destacó, son muchos los vecinos que contribuyen activamente al mantenimiento y conservación de los espacios públicos, mostrando respeto por el entorno y colaborando para que la ciudad presente una imagen cuidada y sostenible.
“El granito de arena que aporta la inmensa mayoría de la ciudadanía es fundamental para construir una ciudad mejor”, trasladó el responsable de Medio Ambiente, quien agradeció el compromiso de quienes actúan de forma responsable tanto durante las celebraciones como en el día a día.
Asimismo, Ventura destacó el esfuerzo permanente que realiza el servicio de limpieza municipal para mantener calles, plazas, parques y playas en condiciones óptimas de salubridad y conservación. Según indicó, estos trabajadores realizan un sobreesfuerzo diario para hacer frente a las consecuencias de las conductas incívicas y garantizar que los espacios públicos puedan ser disfrutados por todos los ciudadanos.
Las labores de limpieza continuaron durante toda la jornada con el objetivo de devolver cuanto antes la normalidad a las playas melillenses tras una de las noches más multitudinarias del año.








