El exconsejero del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla, Antonio Miranda, ha repasado en una entrevista su trayectoria personal y profesional, marcada por su vinculación al magisterio, el deporte y una larga carrera política en distintas áreas de gestión pública.
Miranda comienza recordando sus orígenes formativos y vocacionales, centrados en la educación y el deporte. “Yo siempre he tenido ilusión por el tema del magisterio y el tema del deporte”, señala, destacando especialmente su afición al balonmano desde joven.
El exresponsable político explica que pudo estudiar Magisterio en Melilla gracias al esfuerzo de sus padres, algo que vincula a una realidad compartida por muchas familias de su generación. “Aquí en Melilla pude estudiar la carrera de magisterio gracias a la ayuda de mis padres, como mucha gente”, afirma.
De director de colegio a su entrada en política
Antes de su etapa en la administración, Antonio Miranda desarrolló su labor profesional como director del Colegio Constitución, un centro que considera clave en su proyección pública. Desde allí, afirma, comenzó a ser más conocido en el ámbito social y educativo de la ciudad.
“Me afilié al Partido Popular siendo director del Colegio Constitución, que ahí se me dio a conocer, porque yo era un director muy follonero”, explica entre anécdotas. Según relata, su implicación con el entorno del centro y el barrio fue determinante en su acercamiento a la política.
Miranda sitúa su entrada en la vida política en la legislatura de 1995 con Ignacio Velázquez, aunque precisa que su incorporación efectiva llegó más tarde. “Yo entré en el 97 pero me quedé en mi colegio de director”, recuerda.
Durante ese periodo inicial, compaginó su labor como docente con responsabilidades políticas como viceconsejero de Política Social y Sanidad, una etapa que vivió sin dedicación exclusiva. “A mí me pagaba el Estado como funcionario y asistía a las comisiones y a los plenos”, señala.
Una extensa trayectoria en distintas áreas de gobierno
A lo largo de su carrera, Antonio Miranda ha ocupado numerosos cargos dentro de la administración pública, pasando por distintas consejerías y responsabilidades institucionales.
Según detalla, en 2002 fue nombrado consejero de Presidencia y posteriormente ha desarrollado funciones en distintas legislaturas entre 2003 y 2019. En ese recorrido ha ocupado cargos como vicepresidente de la Ciudad y consejero en áreas como educación, colectivos sociales, juventud, mujer, deporte, presidencia y gobernación.
“En fin, de todo”, resume el propio Miranda al repasar su trayectoria, en la que también menciona su papel como vicepresidente de la Autoridad Portuaria y funciones de presidencia en dicha entidad.
Asimismo, destaca su implicación orgánica dentro de su formación política, donde llegó a desempeñar el cargo de secretario general del partido.
Una visión centrada en la educación y la atención a los más vulnerables
Durante la entrevista, Miranda pone especial énfasis en su concepción del servicio público y en su relación con la educación y los colectivos más vulnerables.
El exconsejero subraya su condición de funcionario como un elemento que, según afirma, le permitió mantener una estabilidad profesional al margen de la política. “Yo como político soy funcionario”, explica, señalando que siempre tuvo la posibilidad de volver a su puesto de trabajo.
También recuerda que en determinados momentos su retribución como docente era superior a la que percibía en política, un aspecto que utiliza para contextualizar su motivación personal en el ámbito público.
“Yo en la política aprendí una cosa”, afirma, antes de hacer referencia a su origen familiar humilde y al esfuerzo de sus padres para garantizar su formación.
En este sentido, destaca su implicación con la atención a personas en situación de vulnerabilidad, especialmente en el ámbito educativo. “Siempre he atendido a la gente con características inferiores en todos los aspectos”, señala, haciendo referencia a su trabajo con alumnado de educación especial.
Según explica, esta atención ha sido una constante durante su paso por la administración, especialmente desde su labor en la Consejería de Educación.
El COVID-19 y una experiencia personal marcada por la gravedad
Aunque su etapa política concluyó antes del inicio de la pandemia, Antonio Miranda también recuerda el impacto del COVID-19 desde una perspectiva personal.
“Yo no estaba ya en política porque el COVID empezó en el 20, yo estaba en el 19 y ya lo dejé”, explica. Sin embargo, relata que vivió la enfermedad de forma especialmente grave.
“Yo personalmente lo pasé muy mal, que estuve a punto de morir”, afirma, aludiendo a la gravedad de su estado de salud y al papel decisivo de los profesionales sanitarios en su recuperación.
Miranda aprovecha este pasaje para expresar su agradecimiento al personal médico del Hospital Comarcal de Melilla. “Gracias a los médicos y yo creo en Dios también, pues salí adelante”, señala.
También hace una reflexión crítica sobre la gestión política de la pandemia y sobre determinados comportamientos en ese contexto. “La poca vergüenza del tema de las mascarillas, los robos, esto es indignante”, afirma, en referencia a la situación vivida durante esos años.
Asimismo, recuerda el impacto humano de la crisis sanitaria y el sufrimiento de muchas familias, destacando la importancia del sistema sanitario y del personal que lo integró durante aquellos meses.
Reconocimiento al sistema sanitario y al Hospital Comarcal
En su análisis sobre la pandemia, Miranda dedica un espacio destacado al sistema sanitario de la ciudad y al Hospital Comarcal, al que atribuye un papel fundamental en la atención a la población.
El exconsejero recuerda el proceso de desarrollo del centro hospitalario y su financiación, subrayando la implicación de distintas administraciones en su construcción y ampliación.
“Tenemos un hospital que gracias a los gobiernos y sobre todo el Partido Popular, ese hospital se aprobó con treinta y tantos millones de euros”, afirma, añadiendo que posteriormente se incrementó la inversión hasta alcanzar cifras superiores.
Más allá de los datos económicos, insiste en la necesidad de evitar el enfrentamiento político en torno a la sanidad y centrarse en su funcionamiento y en las condiciones de los profesionales.
“Hay que dejar de pelearse y mirar lo importante que es tener un hospital en nuestra ciudad”, señala, al tiempo que agradece el trato recibido por los trabajadores sanitarios durante su experiencia personal.
El regreso a la docencia tras la política
Tras su salida de la vida política activa, Antonio Miranda explica que retomó su actividad como docente sin dificultades ni cambios traumáticos.
“Yo sigo perteneciendo a la junta directiva del PP aunque voy poco”, comenta, al tiempo que señala que su reincorporación al ámbito educativo fue natural.
El exconsejero destaca que volvió a su colegio, el Colegio Constitución, donde ejerció como maestro con normalidad. “Estuve dando clases sin ningún problema en mi colegio, que adoro”, afirma.
Para Miranda, la transición entre la política y la docencia no supuso una ruptura significativa, ya que siempre mantuvo su vínculo con la educación y su condición de funcionario.
Una etapa de servicio público y compromiso educativo
En el balance global de su trayectoria, Antonio Miranda subraya su satisfacción por su paso por la administración y su implicación en distintas áreas de gobierno, especialmente en educación y políticas sociales.
Afirma haber desarrollado numerosos programas que, según su visión, han tenido impacto en la ciudad y han servido como referencia para otras comunidades. “Hemos hecho muchos programas importantes que ahora están copiando comunidades”, señala.
También reivindica la evolución del sistema educativo en Melilla durante sus años de gestión, destacando la inversión y el desarrollo de iniciativas en deporte y educación.
“Llevamos en Melilla 20 o 30 años de adelanto respecto a otras comunidades”, concluye.
Finalmente, Miranda define su paso por la política como una etapa de servicio marcada por la atención a las familias más vulnerables y por su compromiso con la educación, dos ejes que, según afirma, han guiado toda su trayectoria profesional y pública.








