Este martes se darán por concluidas las Navidades de este año cuando, como cada día 6 de enero, Melchor, Gaspar y Baltasar entreguen sus regalos a todos los ciudadanos y, muy particularmente, a los niños, que son quienes depositan más ilusión este día.
Muchos de ellos no dormirán esta noche de los nervios de pensar en qué les habrán traído Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente. Algunos posiblemente los oigan entrar en casa, o brindar con cava, o incluso escuchen berrear, o bramar, a los camellos. Pero, con todo, no se levantarán de la cama, porque saben que no pueden ver a los Reyes a riesgo de quedarse sin juguetes.
Será el colofón a unas Navidades que la Ciudad Autónoma y las entidades privadas han preparado cuidadosamente, con la meticulosidad de quien sabe que se trata de una de las fiestas más importantes del calendario nacional y también del local.
Concursos de belén de Playmobil, concierto de año nuevo y videojuegos en el Parque Hernández son las últimas actividades de que han podido disfrutar los ciudadanos, a quienes hoy aguarda -si el tiempo y la borrasca Francis lo permiten- la cabalgata previa, donde la ilusión ya comenzará a resplandecer y que servirá como una pequeña previa al gran momento de cada día 6 de enero.
Ya antes, desde principios de diciembre, los melillenses han gozado de una amplia programación para alegría de quienes han permanecido durante todo este tiempo en la ciudad autónoma.
Conciertos, teatro, talleres, concursos de villancicos, zambombas flamencas, visitas guiadas y la posibilidad de acudir a la pista de patinaje sobre hielo son, así, solamente algunas de las opciones de que, durante el último mes, han dispuesto los habitantes de Melilla.
Por lo tanto, ninguna queja en cuanto a la variedad ofertada y tampoco en cuanto a la calidad, pues todo el mundo ha dado lo mejor de sí mismo y, con total seguridad, cuando acaben las Navidades, todos podrán decir que han sido unas semanas estupendas.








