Si bien es cierto que recientemente la editorial “Avant” me ha publicado un libro, “La Generación del Ensueño”, también lo es que no me ha dado tiempo a presentarlo en la Feria del Libro de Melilla. Vine de regreso a la ciudad justo cuando ya estaba casi terminando la feria y no me enteré previamente. Espero que la próxima edición sea diferente.
No obstante; y es que esto de los libros me chifla, me dí una vuelta por las calles peatonales del centro de la ciudad y vi las casetas de las librerías locales y de alguna que otra editorial, además de las melillenses, como la del Palacio del Príncipe, la editorial granaína, Aliar ediciones, cuya labor es muy meritoria dentro del panorama literario español, sobre todo para los lectores. Me resulta interesante ver como esta editorial recoge libros descatalogados en nuestro país de grandes escritores y les da un impulso para el gusto de los amantes de la lectura: “revivificar lo que no merece morir”, como es el caso de Wolf, Orwell, Poe y una larga lista.
Por otra parte, yo creo que la Ciudad Autónoma debería de dar paso a traer a Melilla todas las editoriales de Málaga, como Sirio, Aladena, Susaeta, Luis Vives, Anáfora, Azimut, Arguval, Pálido Fuego, Transbordador, Aljibe, EDA libros, Nargas, Gorgonas, Ediciones del Genal. Además otras no consagradas, pero que están empezando con buen pie como Elvo, el Grupo editorial 33, Editorial La Calle, etcétera. Melilla podría ser un buen campo para darse a conocer las pequeñas editoriales de nuestra vecina ciudad de Málaga.
Por otra parte, también debería de haber una mayor comunión entre los poetas y escritores locales. Yo ya me considero un escritor melillense, aunque sea natural de Murcia, y los melillenses deberíamos de saber exactamente cuando empieza la Feria y disponer de una caseta para vender y firmar nuestros libros, que al mismo tiempo deberían de tener nuestras librerías unos seis meses antes en depósito. De esta forma, la participación sería mucho mayor y quienes quisieran adquirir un libro de un autor local, esta sería su oportunidad para llevárselo firmado y dedicado.
La UNED como sede de presentación de libros editados por nuestros escritores, entre la celebración comprendida de Feria a Feria además de llamar, como se ha hecho este año, a un escritor de actualidad, y ligar la fecha de la Feria del Libro al Día Internacional de la Biblioteca, ya que ambas actividades unidas harían de la feria melillense un evento de mayor relieve.
Desde mi perspectiva, creo que sería interesante celebrar un concurso local de Narrativa breve, como cuento o relato y otro de poesía, como hacía la UNED local no hace tanto tiempo.
El hecho de que haya habido expositores de zapatos y otros enseres, yo personalmente no lo veo mal, sino todo lo contrario. Le han dado una visibilidad a la feria que antes no tenía; me pierdo las mejores. Sin embargo, no veo acertado el hecho de mezclar los puestos. Las tiendas ambulantes de enseres podrían ponerse en una zona colindante a la que ubique a las casetas de librerías y editoriales y junto a las propias de la Feria del Libro, sería interesante poner puestos de digitalización y luminosidad que sean coadyuvantes al hecho de leer, como libros digitales, lámparas focalizadas, telefonía móvil con sus aplicaciones de E-Reader. Placas de ordenadores móviles para que la luz no perjudique la vista y cosas por el estilo.
Una vez hecho esto, sí se le puede dar participación a nuestros comercios en la sección de ofertas, liquidaciones y artesanía.
La feria del libro no es otra cosa que la feria de la cultura a nivel esencial. La historia de la civilización humana comienza con la historia de la escritura y por tanto de la lectura. Estas premisas no las debemos de olvidar nunca. Y el hecho de tener una feria del Libro atractiva e interesante no es otra cosa que hacer elevar la categoría y el estatus quo de Melilla en España. Y creo que teniendo a Málaga al lado y darle una mayor participación y complicidad, esto no es difícil de conseguir.
Si nos tomamos interés, le haremos un gran favor a nuestra ciudad en su conjunto, tanto a nivel exterior como interior. Y lo digo porque hacer que nuestros peques vean el libro y la lectura como algo realmente atractivo nos va a dar muchas satisfacciones en el futuro tanto como padres como ciudadanos y eso es importante. Por lo menos para mí.








