Un terremoto de magnitud 3,4 en la escala de Richter, con epicentro en la zona sur del mar de Alborán, se ha dejado sentir este lunes por la mañana en Melilla, generando una leve sacudida que no ha provocado daños materiales ni personales, pero sí ha sido percibida por parte de la población.
Según ha informado el Instituto Geográfico Nacional (IGN), el seísmo se ha registrado a las 9:34 horas y ha tenido lugar a 4 kilómetros de profundidad. La intensidad con la que se ha percibido en Melilla ha sido de nivel II-III en una escala de percepción que alcanza hasta el nivel X, lo que indica una sacudida ligera, que puede ser notada por algunas personas en reposo, especialmente en pisos altos, pero sin consecuencias ni necesidad de intervención de los servicios de emergencia.
Este nuevo episodio sísmico se suma a una serie de temblores menores que en los últimos años se han registrado en la zona, lo que confirma la elevada actividad tectónica del área del mar de Alborán y su repercusión directa en Melilla, una de las ciudades españolas con mayor exposición al riesgo sísmico.
Tal como ha recogido este medio en ocasiones anteriores, Melilla figura entre las localidades con más riesgo de sufrir terremotos, según los datos del mapa de peligrosidad sísmica elaborado por el Instituto Geográfico Nacional. Esto se debe a su ubicación cercana al límite de placas tectónicas entre la euroasiática y la africana, una zona que acumula tensiones geológicas que se traducen en movimientos sísmicos frecuentes.
En un reportaje previo publicado por El Faro de Melilla, se explicó que los seísmos en el mar de Alborán pueden ser percibidos en la ciudad debido a la proximidad de su epicentro y a la escasa profundidad de muchos de ellos. Aunque la mayoría son de baja magnitud, la sensación de inseguridad que generan entre los ciudadanos se mantiene, especialmente por los recuerdos de episodios más intensos vividos en el pasado.
Cabe recordar que no es la primera vez que se registra un movimiento sísmico en la zona durante este año. En una ocasión reciente, se detectó otro terremoto de 3,3 grados, también con epicentro en el mar de Alborán y cuyas características fueron muy similares a las del registrado este lunes. En aquel entonces, tampoco se registraron daños, aunque sí alertó a los vecinos de varios barrios de la ciudad.
A pesar de la preocupación que puedan generar estos episodios, los expertos insisten en la importancia de mantener la calma y conocer los protocolos de actuación en caso de terremoto. Desde Protección Civil se recuerda periódicamente a la ciudadanía cómo actuar si se produce un seísmo de mayor intensidad, tanto en interiores como en exteriores, con el objetivo de minimizar los riesgos.
Por el momento, las autoridades locales no han emitido ningún comunicado oficial sobre este último temblor, más allá de la confirmación técnica facilitada por el IGN.
El Instituto Geográfico Nacional mantiene una vigilancia constante sobre la actividad sísmica en el mar de Alborán y otras zonas del sur peninsular. Todos los movimientos son registrados y analizados en tiempo real, y sus datos son accesibles al público a través de su página web oficial. Este seguimiento es clave para reforzar los sistemas de prevención y respuesta rápida ante posibles emergencias, especialmente en territorios como Melilla, donde la recurrencia de estos fenómenos es un factor a tener en cuenta tanto en la planificación urbana como en la educación ciudadana sobre el riesgo sísmico.








