Suliman Mohamed “El Canario”, socio de La Compañía Española de Minas del Rif, ha emitido un comunicado en el que desmiente tajantemente la “nota aclaratoria” difundida recientemente en nombre de la empresa. En su mensaje, asegura que el cierre de las actividades que desarrollaban en Melilla no ha sido una decisión voluntaria ni empresarial, sino el resultado directo de una presión ejercida desde entornos políticos e institucionales.
Según explica, la situación vivida en los últimos meses ha estado marcada por un clima de trabas constantes, falta de apoyo y un contexto institucional que, a su juicio, ha sido deliberadamente hostil. “Nos han puesto pegas por todos lados durante mucho tiempo”, afirma. En su comunicado público, detalla que esta presión ha derivado en un ahogo económico insostenible para los proyectos de ocio y restauración que mantenía en espacios como el Puerto Noray, entre otros.
Uno de los puntos más críticos de su mensaje se refiere a la nota oficial en la que se agradecía el trato recibido por parte del Gobierno local y de la Autoridad Portuaria. Mohamed asegura que dicho texto fue emitido bajo coacción y que no representa en absoluto su postura.
Recalca que no siente ninguna gratitud hacia las instituciones melillenses y que ese agradecimiento fue impuesto. “Solo debemos gratitud a los ciudadanos de Melilla, que siempre apoyaron nuestras iniciativas”, subraya.
El empresario también denuncia lo que califica como un plan dirigido a desalojar el Puerto Noray para facilitar la entrada de una multinacional. Considera que este movimiento responde a un modelo de desarrollo económico que margina a los empresarios locales, en favor de intereses externos. En ese sentido, lamenta la falta de condiciones adecuadas para emprender en la ciudad, lo que ha terminado por motivar su retirada.
Mohamed afirma que no continuará invirtiendo en Melilla ante lo que considera un entorno tóxico y poco favorable. Sin embargo, anuncia que seguirá con su actividad empresarial en Canarias, donde asegura contar con un respaldo institucional mucho más sólido. “Como socio principal de La Compañía, no seré cómplice de la mentira oficial”, concluye su comunicado.









LA JUSTICIA ES EL EQUILIBRIO ENTRE LA MISERICORDIA Y EL CASTIGO...
Así es como actúa el imbrodismo, en beneficio de sus propios intereses. Es cuestión de tiempo que cosas como esta salgan a la luz y los vendidos se den cuenta si les merece la pena dejarse comprar para que cuatro mindunguis sinvergüenzas sigan colocados en puestos de consejería y asesores viviendo del cuento. No hay más que ver esos presupuestos que han aprobado para saber el sueldo que se llevan. Se ve que les va la vida en ello. Hay que echarlos. El PP de Imbroda se ha convertido en un foco de inmundicia y es hora de enseñarles donde está la puerta de salida. La demanda de un cambio de gobierno en la ciudad es un clamor popular. Que salgan a la calle y lo comprueben. Imbroda ha hecho bueno a Eduardo de Castro.