Siguen los problemas en la frontera. En este caso, el sábado por la mañana un fallo en el sistema informático en la parte marroquí alargó más de lo previsto la espera de aquéllos que querían cruzar al país vecino.
El Faro pudo hablar con una persona de las que sufrió la espera, de casi dos horas -entre las 8:30 y las 10.15- para poder pasar a pie. “Mucho tiempo, increíble”, confesó este ciudadano, quien, según relató, cuando iba a cruzar a Marruecos tan sólo había delante de él unas 40 personas, por lo que no esperaba tardar tanto, pero con lo que no contaba era con ese fallo en el sistema.
Una agente de la Policía Nacional le explicó, mientras hacía cola, que el motivo de la tardanza era ese problema en Marruecos, un extremo que posteriormente le fue confirmado por la persona que se encontraba en el puesto fronterizo al otro lado.
Sí que había bastantes coches para cruzar, pero a esa hora, cuando llegó a Beni Enzar, lo que no había era nadie para entrar en Melilla al no poder pasar los marroquíes salvo aquéllos que cuentan con un visado. Quienes entran en Melilla son siempre quienes anteriormente han cruzado desde la ciudad autónoma.
Cuando esta persona regresó a Melilla, alrededor de las 13:30 horas, el sistema informático de los marroquíes seguía sin funcionar y había un grupo bastante numeroso de gente apelotonada junto a la puerta que da acceso a la parte española, donde se encuentra la Policía Nacional.
En este punto, de repente un agente español abrió la puerta, pero, por algún motivo que se desconoce, sólo podían pasar aquéllos con pasaporte español (rojo) y no quienes tenían pasaporte marroquí (verde).
Así, después de muchos problemas, finalmente pudo entrar en Melilla y disfrutar del resto de la jornada en la ciudad autónoma. Por cierto, según comentó este ciudadano español, la frontera inteligente sólo funcionó a la ida, mientras que a la vuelta fue la Policía Nacional la que le hizo los trámites.








Estarían viendo la final el mundial Sub 20!!
Cuando falla el sistema español como no pasa nada,pero cuando por el otros lado provoca cola