La Backyard “El Último León” es mucho más que una competición. Es un desafío mental, una experiencia íntima con los propios límites del cuerpo. Cada hora suena un cencerro y los participantes deben completar una vuelta de 6,7 km antes de que vuelva a sonar. Si lo logran, descansan el tiempo que les sobre de esa hora. Padilla explicó cómo se preparan los corredores: “El secreto no está solo en correr, sino en aprender a descansar. Los que aspiran a durar muchas vueltas comienzan a dormir desde la primera noche, incluso haciendo microsueños de apenas minutos”.
Servicios únicos y homenaje a figuras del deporte
En lo organizativo, la prueba contará con equipo médico, fisioterapeutas, Protección Civil y psicólogos, como exige la Federación Española de Montaña. También habrá un homenaje a Óscar Giménez Barrios, colaborador muy querido, el sábado a las 8:50 de la mañana, justo antes de la salida. Asimismo, se realizará un homenaje sorpresa a profesionales de la ciudad, en el transcurso de la segunda o tercera vuelta.
Perfil de los participantes y datos clave
De los 250 dorsales disponibles, más de la mitad son corredores llegados desde la península, y se ha incrementado notablemente la participación femenina: 27 mujeres, de las cuales cinco compiten “muy en serio”. Entre los locales, destaca el melillense Sergio Soto, que el año pasado alcanzó las 24 vueltas y este año aspira a doblar esa cifra. La recogida de dorsales se realizará el viernes en Decathlon de 10:30 a 14:00 h y de 17:00 a 21:00 h. La salida oficial será el sábado a las 9:00 h en el Fuerte de Rostrogordo. “Invitamos a toda la ciudadanía a que suba a Rostrogordo. Es una prueba distinta, emocionante, donde ves cómo cada corredor lucha contra sí mismo. Es emocionante, es épico”, concluyó Padilla. Se espera una buena afluencia de espectadores durante los días de competición oficial.








