La plaza Menéndez Pelayo ha acogido en la tarde de este miércoles 24 de junio un homenaje a las víctimas del 24-J, en el cuarto aniversario de una tragedia que a día de hoy sigue siendo una herida abierta.
La concentración ha sido organizada por las asociaciones melillenses Mec de la Rue (MdLR), Despunte de Primavera y Geum Dodou.
Más de medio centenar de personas han formado un círculo de silencio en el que se ha recordado a todas las víctimas del 24-J, así como a aquellas personas que sufren lo que los convocantes han denunciado como "políticas migratorias injustas".
También se ha instalado una representación de la valla, así como con flores y velas con los nombres de algunas de las víctimas de aquella trágica jornada.
Manifiesto
El manifiesto ha querido exigir justicia para las víctimas del 24-J, denunciando la "asfixia" de los derechos de las víctimas y de los migrantes.
“Lo que ocurrió en Melilla ese día no puede reducirse a un informe, ni a una cifra, ni a un titular que pasa rápido. Porque allí hubo cuerpos, miedo, dolor y personas atrapadas entre dos fronteras y abandonadas por un sistema que había dejado de verlas como sujetos de derechos”.
Tal y como se ha denunciado, a ello se une el “silencio” posterior, que las entidades aseguran que continúa porque “la impunidad sigue intacta y las preguntas fundamentales continúan sin respuesta” 4 años después del 24-J, en el que murieron 23 migrantes según los datos oficiales de Marruecos, más de un centenar según algunas ONG.
Además, han denunciado públicamente que todavía hay víctimas cuya identidad no ha sido reconocida y familias “esperando respuestas”, por lo que han reclamado verdad, justicia, asunción de responsabilidades y reparación para los migrantes que sobrevivieron al 24J.
Durante el círculo de silencio también han reclamado que la historia no se repita, por lo que han rechazado la normalización de la violencia en las fronteras y el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo, consecuencia, a su juicio, de años de blindaje de fronteras, externalización de responsabilidades y criminalización de los migrantes.
“Existe el riesgo de que consolide un modelo donde la contención prevalezca sobre los derechos, donde las fronteras sigan siendo espacios de excepción y donde la responsabilidad se desplace lejos de la mirada pública. Por eso Melilla no es una excepción, es una advertencia”.
El momento culmen del acto se ha desarrollado casi al final del mismo, cuando los presentes se han ido desplazando a la representación de la valla, manteniendo el clima de silencio, para expresar en unas tarjetas pequeñas aquellos valores e ideas para erigir a las fronteras como espacios de unión y reivindicación.
Un silencio sólo roto por la interpretación de la banda sonora de la película 'La Lista de Schindler', que ha cerrado este recuerdo a las víctimas del 24-J, en su cuarto aniversario.








