El sindicato UGT-Sanidad ha denunciado públicamente que el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) mantiene una actitud “pasiva, irresponsable e inaceptable” al no aplicar de forma efectiva las medidas asociadas a la declaración de Melilla como zona de difícil cobertura sanitaria. En un comunicado remitido a los medios, el sindicato considera que el reconocimiento formal, anunciado hace unas semanas, no ha tenido ninguna repercusión práctica para los profesionales sanitarios de la ciudad ni para la mejora del sistema sanitario público.
El Ingesa reconoció hace unas semanas que Ceuta y Melilla eran oficialmente zonas de difícil cobertura, una reivindicación histórica que venían planteando sindicatos, colegios profesionales y trabajadores del sector sanitario ante la creciente dificultad para cubrir plazas y garantizar una asistencia de calidad. Este reconocimiento generó entonces expectativas entre los profesionales sanitarios de que por fin llegarían incentivos, estabilidad laboral y mejoras que permitieran fidelizar al personal y reforzar la sanidad pública.
Sin embargo, UGT-Sanidad denuncia ahora que, transcurrido casi tres años desde el Real Decreto sobre la difícil cobertura, “nada ha cambiado en Melilla”. Según el sindicato, no se han aprobado incentivos económicos específicos, ni se han puesto en marcha planes de atracción y fidelización de profesionales, ni se han ejecutado medidas organizativas que mejoren las condiciones laborales del personal. “La declaración ha quedado en papel mojado”, lamentan.
Desde UGT señalan que esta situación está alimentando un clima de creciente descontento entre los trabajadores del sector. “Los profesionales se sienten engañados, porque se les prometieron soluciones y lo único que han recibido es silencio administrativo”, indican. Además, advierten que la falta de medidas efectivas está agravando los problemas de cobertura de plazas, especialmente en especialidades médicas clave como anestesia, pediatría, traumatología o medicina de familia.
El sindicato considera especialmente grave que mientras en otras comunidades autónomas sí se han implementado incentivos y programas efectivos para paliar la falta de personal, en Melilla se sigan sin adoptar medidas. En este sentido, hablan de una “discriminación institucional” hacia la ciudad autónoma y reclaman que se actúe con urgencia. “La falta de acción por parte del INGESA no solo afecta a los trabajadores, sino que repercute directamente en los ciudadanos, que ven cómo aumentan las listas de espera y disminuye la calidad del servicio”, alertan.
UGT-Sanidad plantea una batería de propuestas concretas para hacer frente a esta situación: incremento de los complementos salariales vinculados a la difícil cobertura, creación de pluses específicos para puestos de difícil provisión, agilización de los procesos de interinidad y traslados, mejora de las condiciones para la conciliación familiar, y desarrollo de un plan estratégico de recursos humanos adaptado a la realidad de Melilla.
El sindicato exige además que estas medidas se recojan en los presupuestos y se negocien con las organizaciones representativas del personal. “No se trata solo de buenas intenciones, sino de compromisos concretos respaldados por recursos económicos y voluntad política”, subrayan.
La organización sindical no descarta movilizaciones si no se producen avances en las próximas semanas. “Vamos a seguir luchando hasta que se tomen medidas reales. No podemos permitir que Melilla siga estando a la cola del sistema nacional de salud por falta de voluntad institucional”, concluyen.
Desde UGT-Sanidad exigen al Ingesa que cumpla con su responsabilidad y que deje de hacer promesas vacías. “El reconocimiento de difícil cobertura no puede quedarse en una nota de prensa. Tiene que traducirse en acciones concretas que respondan a la gravedad de la situación. Melilla no puede seguir siendo invisible ni seguir funcionando con parches”, sentencian.








