El alumnado de todos los centros educativos de Melilla recibirá formación específica en emergencias a lo largo del presente curso académico, en el marco del ‘Plan de formación ante emergencias’ impulsado por el Gobierno de España. Esta iniciativa, desarrollada por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (MEFPyD) en coordinación con el Ministerio del Interior, tiene como objetivo preparar a los estudiantes para actuar de manera eficaz ante situaciones de riesgo.
El programa, aprobado en la Conferencia Sectorial de Educación y diseñado junto a las comunidades y territorios, se aplicará en todas las etapas educativas no universitarias. Su contenido integra la prevención frente a riesgos climáticos, tecnológicos y sociales dentro del sistema educativo.
La directora provincial de Educación en Melilla, Elena Fernández Treviño, ha explicado que el alumnado recibirá formación sobre cómo actuar ante una amplia variedad de emergencias. Entre ellas se encuentran inundaciones, terremotos, maremotos y tsunamis, erupciones volcánicas, fenómenos meteorológicos adversos, incendios forestales y accidentes industriales, químicos, nucleares o relacionados con el transporte de mercancías peligrosas.
Además de la respuesta ante estos escenarios, el plan incluye formación en prevención, sistemas de alerta y funcionamiento de los servicios de emergencia. También se abordará la diferencia entre información y desinformación en situaciones de crisis, un aspecto clave para la toma de decisiones en contextos de emergencia.
El alumnado aprenderá igualmente a identificar situaciones de riesgo tanto en su entorno cotidiano como en eventos con grandes concentraciones de personas. En este sentido, se les instruirá en medidas de autoprotección adaptadas a cada circunstancia, así como en la gestión de las reacciones emocionales que pueden surgir ante este tipo de situaciones.
Los contenidos estarán adaptados a cada etapa educativa. En el segundo ciclo de Educación Infantil —de tres a cinco años— los escolares aprenderán a reconocer señales de alarma y los primeros indicios de peligro, así como nociones básicas de seguridad. En niveles posteriores, se introducirán pautas de actuación más concretas, como buscar zonas elevadas en caso de riadas o protegerse bajo el pupitre si se produce un seísmo.
Para el desarrollo de este programa, el Ministerio ha formado a un total de 865 docentes en Melilla, entre los que se incluyen coordinadores de prevención de riesgos laborales de los distintos centros educativos. A este equipo se sumarán profesionales de los servicios de intervención y asistencia en emergencias de Protección Civil, así como voluntarios del sistema nacional.
En cuanto a la carga lectiva, el alumnado recibirá tres horas de formación en el segundo ciclo de Educación Infantil y en Educación Primaria, mientras que en el resto de enseñanzas la formación tendrá una duración de cuatro horas.
El objetivo de este plan es dotar a la comunidad educativa de conocimientos, habilidades, actitudes y valores que permitan afrontar situaciones de emergencia provocadas tanto por causas naturales como por la acción humana, favoreciendo una respuesta segura y coordinada.
Esta iniciativa se enmarca en la línea de trabajo ya impulsada para reforzar la preparación del alumnado ante posibles riesgos, dando continuidad a acciones previas centradas en la educación preventiva en el ámbito escolar.








