Silvia San Román, vicedecana de la Facultad de Ciencias de la Salud, ha presentado su segunda tesis doctoral, un trabajo que profundiza en un asunto tan técnico como decisivo: la reanimación cardiopulmonar (RCP) cuando las condiciones no son "las ideales".
En conversación con El Faro de Melilla, la docente e investigadora detalla el enfoque del estudio, que se apoya en la simulación clínica y en escenarios que pueden darse fuera del hospital.
El título de la investigación resume con precisión su objetivo: 'Abordaje de diferentes variantes de reanimación cardiopulmonar en situaciones especiales desde la simulación'. "Una parada cardiaca puede ocurrir en cualquier momento, en cualquier lugar", subraya San Román, recordando que una parte importante de las paradas cardiorespiratorias suceden lejos del ámbito sanitario, en espacios cotidianos como el hogar, el colegio o el gimnasio.
Tres artículos, un mismo hilo conductor
La tesis de San Román adopta un formato cada vez más habitual en el ámbito universitario: el compendio de artículos. "Puedes hacer tesis mediante compendio teniendo tres artículos publicados en revistas de alto impacto y que tengan relación, pueden conformar una tesis doctoral", explica.
En su caso, el trabajo queda estructurado en torno a tres publicaciones ya editadas, conectadas por una misma pregunta: qué variables cambian la manera óptima de aplicar la RCP cuando el contexto se vuelve "especial" o limitante.
Esa aproximación, lejos de quedarse en la teoría, persigue conclusiones útiles para la práctica: qué debe priorizar un rescatador, cómo adaptarse al material disponible y qué decisiones pueden mejorar la eficacia en una intervención contra reloj. "Todos los artículos relacionados con el abordaje de situaciones especiales dependen de diferentes variables", apunta.
El espacio manda: la posición del rescatador y las limitaciones del entorno
Uno de los ejes del estudio se centra en algo tan elemental como determinante: dónde se coloca quien realiza las compresiones. No es lo mismo intervenir en una habitación estrecha, un pasillo, un gimnasio concurrido o un espacio abierto. San Román explica que su investigación incluye "pilotajes" y estudios breves conde se observa "la posición del rescatador" y "las características dependiendo del espacio disponible".
En la vida real, las maniobras rara vez se ejecutan con holgura y orden.
Muebles, escalones, personas alrededor la propia disposición del cuerpo del paciente condicionan la postura, el acceso al tórax y la continuidad de las compresiones. Analizar estos detalles desde la simulación permite acercarse a una pregunta muy concreta: cómo mantener la calidad de la RCP cuando el sitio no acompaña.
Ventilar con lo que haya: balón resucitador o mascarilla de bolsillo
El segundo bloque de su tesis doctoral aborda el material de ventilación, un punto clave en muchas intervenciones, especialmente cuando el rescatador no dispone del mismo equipo que tendría en un entorno hospitalario. "Tengo otro estudio en relación a lo que es el material de ventilación, si tenemos un balón resucitador o si tenemos una mascarilla de bolsillos", indica.
En escenarios extrahospitalarios, el equipamiento puede ser mínimo o variar en función de si hay un botiquín, un desfribilador externo semiautomático (DEA) cercano o personal formado en el lugar. La tesis compara recursos y condiciones para aportar criterios prácticos_ qué herramientas facilita la maniobra, cómo se adapta el protocolo y qué implicaciones tiene trabajar con medios limitados. El objetivo, insiste, no es complicar la actuación, sino hacerla más realista y aplicable.
RCP de noche y con poca visibilidad
El tercer estudio se adentra en un terreno menos explorado por el público general: la influencia del entorno y la visibilidad. San Román explica que esta línea investiga "las características meteorológicas" y "cómo poder realizar una RCP con visibilidad o sin visibilidad en un ambiente nocturno".
La escena es fácil de imaginar: una emergencia en la calle, un intervención en un espacio mal iluminado, lluvia, viento o condiciones que dificultan ver con claridad. En estos casos, la coordinación, la continuidad de las compresiones, el manejo del material y la seguridad del propio rescatador se vuelven aún más complejas. El valor añadido del trabajo es precisamente aterrizar esos supuestos y analizarlos desde la simulación para obtener conclusiones útiles.
Una investigación "a tiempo"
San Román destaca un elemento que, para ella, confirma el sentido de esta línea de trabajo: parte de sus hallazgos han coincidido con directrices que se han incorporado a guías recientes.
"Algunos estudios se han anticipado a las nuevas recomendaciones de resucitación cardiopulmonar que se acaban de publicar en el mes de noviembre", afirma. Y añade "Hay cosas que nosotros hemos hecho que ahora en esta guía salen como directrices"-
Ese cruce entre investigación y actualización de protocolos refuerza - según su visión - la utilidad social del esfuerzo académico. "Hacer investigaciones de este tipo está muy bien a la hora de actualizar y poner en conocimiento de todos estos avances", resume.
Una emergencia donde cada minuto cuenta
La investigadora justifica la elección del tema con datos que dibujan la magnitud del problema. Las paradas cardiorrespiratorias extrahospitalarias, señala, "son la tercera causa de muerte en Europa" y suponen "un problema de salud pública". En España, añade, el registro supera "más de 11.000 casos al año" que precisan maniobras de RCP, y llega a afirmar que "cada 20 minutos se produce una parada cardiaca".
Pero quizá el dato más revelador es dónde ocurren y quién está al lado: "Tres cuartas partes suceden en el hogar" y normalmente "están presenciadas por testigos conocidos".
Aún así, advierte, "tres de cada diez personas no sabe actuar". En este punto introduce una idea: aprender RCP "hasta es como un deber social", porque "tenemos nuestras manos al poder salvar una vida".
Formación desde edades tempranas
San Román compara la situación con países donde la formación se introduce desde la infancia. Cita el ejemplo de Dinamarca, donde la RCP se enseña en colegios desde edades tempranas y donde, según explica "la tasa de supervivencia se ha triplicado" tras esa apuesta educativa. El argumento se completa con una cifra conocida en emergencias: "Por cada minuto que pasa que no se actúa, la tasa de supervivencia disminuye un 10%".
En su caso, la investigación se acompaña de una vocación docente clara. Cuenta que lleva años impartiendo asignaturas - incluida salud mental, ligada a su primera tesis - y que ahora refuerza contenidos de RCP: "Que la investigación llegue a la docencia, que se transfiera este conocimiento a las aulas de la universidad", recalca.
Tesis resuelta en tres años
Sobre las dificultades, San Román no oculta el esfuerzo logístico. La tesis se desarrolló en la Universidad de Vigo y gran parte del trabajo de campo se realizó en Pontevedra, además de otros estudios en la Universidad de Barcelona. "No ha sido fácil, he tenido que estar subiendo todos los años", explica.
Aun así, destaca que e proceso fue ágil: "He hecho la tesis en tres años, en el tiempo que corresponde".
La clave, detalla, estuvo en matricularse "a tiempo completo" y mantener el ritmo. El resultado, para ella, es satisfactorio: un doctorado en Ciencias de la Salud que complementa su trayectoria previa - ya era doctora en Ciencias de la Educación - y que refuerza su perfil dual. "Soy maestra, pero también soy enfermera", recuerda subrayando que este segundo doctorado "avala" su recorrido en el ámbito sanitario.
San Román cierra con una idea de continuidad. Dice sentirse especialmente motivada por un tema que "ha despertado mucho interés" y que combina investigación aplicada y docencia. La conclusión, tras la defensa de esta segunda tesis, es clara: seguir ampliando conocimiento en un campo donde la evidencia científica y la formación ciudadana pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte en cuestión de minutos.








