El presidente de la Unión Deportiva Melilla, Luis Manuel Rincón, compareció este martes en rueda de prensa para analizar la actualidad del club en un momento clave de la temporada. El máximo dirigente azulino centró su intervención principalmente en la destitución de Rafa Ocaña como director deportivo y en la situación deportiva del primer equipo, que afronta el tramo decisivo del curso inmerso de lleno en la lucha por la salvación. Rincón quiso dar la cara públicamente para explicar los motivos que han llevado a la entidad a prescindir del hasta ahora responsable de la dirección deportiva. Según expuso, la decisión se tomó por una falta de confianza generalizada que se había ido acumulando con el paso de las semanas.
El presidente reconoció que durante la temporada se realizaron incorporaciones, pero señaló que el equipo no consiguió consolidarse como un bloque sólido, una circunstancia que, a su juicio, ha terminado pasando factura en la clasificación. En este sentido, explicó que la pérdida de confianza no se limitaba únicamente al ámbito de la directiva, sino que se extendía también al cuerpo técnico y a los propios trabajadores del club. Para Rincón, cuando una persona pierde el respaldo de todos los estamentos de una entidad, lo más adecuado es apartarla de sus funciones.
El presidente añadió que, en las últimas semanas, en las reuniones mantenidas para analizar la situación deportiva, se percibía una tendencia a buscar excusas en lugar de soluciones, algo que, según indicó, resultaba incompatible con el momento que atraviesa el club. Otro de los factores determinantes en la destitución fue la planificación del mercado de invierno. Rincón explicó que se habían trabajado distintas opciones para reforzar la plantilla, pero que muchas de las operaciones previstas no llegaron a concretarse antes del cierre del plazo.
Este cúmulo de circunstancias llevó finalmente a la entidad a tomar la decisión de prescindir de los servicios de Rafa Ocaña. Tras su salida, las funciones que desempeñaba el director deportivo serán asumidas de manera compartida por Manu Gavilá y Alejandro Ramos.
Más allá del apartado institucional, el presidente dedicó una parte importante de su comparecencia a la situación deportiva del primer equipo. Rincón lanzó un mensaje directo a la plantilla, apelando al máximo compromiso en lo que resta de temporada. Subrayó la responsabilidad que supone defender el escudo de la Unión Deportiva Melilla, una entidad con años de historia, y recordó el esfuerzo económico que se realiza cada temporada para sacar adelante los distintos proyectos deportivos. Asimismo, hizo referencia al respaldo de la afición, tanto de los seguidores que acuden cada domingo al estadio Álvarez Claro como de aquellos que apoyan al equipo desde otros puntos de la península o desde la propia ciudad, aunque no puedan estar presentes en todos los partidos. Según explicó, este mensaje ya fue trasladado de manera directa a los jugadores en una reunión mantenida minutos antes de la rueda de prensa.
Rincón también quiso dirigirse de forma expresa a la afición melillense, a la que pidió unidad en un momento complicado. Reconoció que los resultados deportivos de los últimos años no han sido los esperados, pero insistió en la necesidad de no perder la perspectiva y recordar de dónde venía el club cuando la actual directiva asumió la gestión. En este sentido, recordó una etapa marcada por problemas económicos, impagos y dificultades para trabajar en condiciones adecuadas.
El presidente defendió el trabajo realizado por la directiva desde su llegada, destacando las horas de dedicación invertidas y el esfuerzo personal que, según afirmó, ha supuesto compatibilizar la gestión del club con la vida familiar y laboral de sus miembros. Rincón se mostró convencido de que, gracias a este trabajo, se han mejorado distintas estructuras internas de la entidad y se ha avanzado en la estabilidad del club. Uno de los ejes del discurso del presidente fue la apuesta por reforzar la presencia de melillenses en las distintas áreas del club.
Rincón explicó que en los últimos meses se ha producido un giro en este sentido, incorporando a personas de Melilla tanto en puestos de dirección como en los cuerpos técnicos. Esta línea de trabajo, según indicó, responde a la necesidad de recuperar un sentimiento de pertenencia que, a su juicio, se había ido perdiendo en los últimos años.
En relación con este aspecto, el presidente se refirió al trabajo realizado con el equipo de Tercera División, que cuenta con una base importante de jugadores melillenses. Rincón destacó el buen rendimiento de este conjunto y puso en valor el hecho de que varios de estos futbolistas hayan tenido la oportunidad de debutar esta temporada con el primer equipo. Para el máximo dirigente azulino, este modelo demuestra que los jugadores locales tienen nivel y proyección, y puede sentar las bases del futuro del club. Rincón se mostró convencido de que la continuidad de esta estructura permitirá que, en los próximos años, la Unión Deportiva Melilla cuente con un mayor número de futbolistas de la ciudad en su plantilla, lo que contribuirá a reforzar el vínculo entre el club y la afición.
Según señaló, este proceso es clave para recuperar ese sentimiento de pertenencia que considera fundamental para el crecimiento de la entidad. En otro orden de asuntos, el presidente quiso despejar cualquier duda sobre la continuidad de la actual directiva. Rincón garantizó que el equipo gestor no se marchará independientemente de lo que ocurra al final de la temporada. En este sentido, confirmó que cuenta con el respaldo institucional y explicó que recientemente mantuvo una conversación con el consejero de Deportes, quien le trasladó que no se contempla ninguna medida drástica respecto a la directiva.
Durante su intervención, Rincón también denunció los ataques e insultos recibidos en los últimos días, algunos de ellos de carácter personal. El presidente subrayó que los miembros de la directiva no perciben beneficios económicos por su labor y que todos cuentan con sus propios trabajos fuera del club. En este contexto, quiso dejar constancia del compromiso económico asumido por la directiva, mostrando una transferencia de 200.000 euros realizada el pasado 30 de enero para hacer frente a pagos pendientes.
Por último, anunció que, siguiendo las indicaciones del abogado del club, la entidad denunciará de forma automática cualquier comentario que atente contra el prestigio profesional de los empleados de la Unión Deportiva Melilla. Rincón insistió en que la directiva continuará trabajando por y para el club, dedicando tiempo y recursos económicos con el objetivo de mejorar la situación actual y sentar las bases de un futuro más sólido para la entidad azulina.








