La Dirección General de Tráfico (DGT) inició ayer una nueva campaña de vigilancia y control de la velocidad, para concienciar a los conductores de la importancia de respetar los límites de velocidad en carretera, pues se podrían evitar la cuarta parte de las muertes que se producen en accidentes de tráfico. En 2011, un total de 475 personas falleció en accidentes de tráfico en los que la velocidad fue uno de los factores concurrentes. Durante esta semana se incrementará la vigilancia, sobre todo en las carreteras convencionales, que es donde tienen lugar el 70% de los accidentes con víctimas.
En esta ocasión a la vigilancia que realizan en carretera los agentes de la Guardia Civil de Tráfico se suma la vigilancia y control desde el aire con el nuevo radar de la DGT Pegasus instalado en uno de los helicópteros. Este radar permite controlar la velocidad a la que circulan los vehículos y se usa principalmente en las carreteras convencionales. A la vigilancia en carretera se sumará la emisión de cuatro cuñas radiofónicas sobre la necesidad de cumplir los límites de velocidad.
Eslogan de la campaña
La distancia de detención, la reducción del campo de visión y los límites en las carreteras secundarias y principales son algunos de los mensajes que se quieren transmitir. “Las prisas te hacen cometer errores pero conduciendo no hay segundas oportunidades” es el eslogan elegido para esta campaña.
“El control de la velocidad es un instrumento importante para reducir la siniestralidad y los traumatismos por accidentes de tránsito, sobre todo entre los peatones, ciclistas y motociclistas. Esta es una de las conclusiones que obtiene la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe sobre la situación mundial de la seguridad vial.
La Unión Europea, en su Vademecum de Seguridad Vial 2011-2012 estima que el exceso de velocidad es un factor clave en la producción de los accidentes de tráfico, llegando al 30% en el caso de los accidentes mortales. Además, el estudio SARTRE 3, financiado por la UE, sobre comportamientos y actitudes sociales, estima que el 25% de todos ciudadanos de la UE admiten superar los límites de velocidad en las autopistas y autovías y el 13% en las carreteras convencionales.







