La Policía Local de Melilla ha intervenido en una finca del extrarradio de la ciudad para rescatar a cuatro perros que se encontraban en condiciones extremas de abandono y maltrato. La actuación, coordinada con técnicos veterinarios de la Consejería de Sanidad y Consumo de la Ciudad Autónoma de Melilla, se activó a raíz de un vídeo publicado en redes sociales, en el que se apreciaban graves heridas en los animales y un entorno insalubre.
Las imágenes, difundidas por usuarios a través de plataformas digitales, mostraban a varios perros enjaulados, visiblemente desnutridos y con signos de haber sido maltratados. Ante la alarma generada por su contenido, la Policía Local inició una investigación inmediata a través de su Grupo de Investigación, en colaboración con el servicio de Protección Animal del cuerpo. El análisis detallado del vídeo permitió situar geográficamente el lugar donde se encontraban los animales, que resultó ser una finca rústica ubicada en las afueras de la ciudad.
Para confirmar la situación de los animales, los agentes realizaron consultas en diferentes clínicas veterinarias locales, pero no constaban registros de atención reciente a perros con las características observadas en el vídeo. Esto reforzó la sospecha de que los animales no estaban recibiendo ningún tipo de cuidado sanitario.
Con el objetivo de intervenir de forma segura, se organizó un operativo especial coordinado por la Jefatura. Participaron en él agentes del Grupo de Investigación, efectivos del Grupo de Prevención y Reacción (GPR), el grupo TITAN de drones, el servicio técnico de veterinaria de la Ciudad Autónoma y personal especializado en protección animal. El despliegue fue diseñado para garantizar tanto la seguridad de los animales como la de los efectivos actuantes y posibles implicados.
Durante la inspección, los agentes localizaron a cuatro perros en una situación crítica. Uno de ellos presentaba heridas sangrantes graves en una de sus patas, por lo que fue trasladado de urgencia a una clínica veterinaria, donde permanece ingresado bajo observación. Los otros tres animales, que mostraban signos evidentes de desnutrición y se encontraban sin acceso adecuado a agua ni alimentos, fueron trasladados al Centro de Animales CAOAD para recibir atención inmediata.
Los técnicos determinaron que el entorno donde se encontraban presentaba deficiencias higiénico-sanitarias, y que existían claras evidencias de abandono y maltrato. Por este motivo, la Policía Local ha trasladado todas las diligencias al juzgado de guardia, ya que los hechos podrían constituir un delito de maltrato animal, tipificado en el artículo 340 bis del Código Penal. La investigación continúa abierta para identificar a los responsables de estos actos.
Desde la Policía Local se ha recordado a la ciudadanía la importancia de denunciar cualquier sospecha de maltrato animal. En este caso concreto, la colaboración ciudadana fue clave para la actuación policial y la protección de los animales afectados.
Este suceso se produce en un momento de creciente sensibilización social sobre el bienestar animal en Melilla. Tal como recogió El Faro de Melilla en su momento, la mayoría de los melillenses considera positiva la entrada en vigor de la nueva Ley de Protección Animal, lo que pone de relieve el compromiso colectivo con la defensa de los derechos de los animales.









Sin piedad contra el canalla responsable del maltrato.