El pasado 22 de febrero, dos agentes de la Policía Nacional lograron salvar la vida de un hombre de 70 años que sufrió una parada cardiorrespiratoria en plena vía pública, concretamente en la Plaza Martínez Campos, en la zona del Rastro.
Los agentes, integrantes de un radiopatrulla del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC), se encontraban realizando otra intervención en las inmediaciones cuando fueron alertados de la situación por un trabajador de Valoriza.
Ellos son Davina Osorio, natural de Melilla que acumula 16 años de servicio en la Policía Nacional, y su compañero, Adrián Fernández, procedente de Andalucía, ingresó en el cuerpo en 2019. A continuación, los agentes relatan cómo vivieron aquel momento.
-¿Por qué decidisteis ser policías?
-Davinia Osorio: En mi caso, Melilla es una ciudad en la que la mayoría somos funcionarios. Normalmente se suele elegir entre Policía Nacional, Guardia Civil o el Ejército. Yo estaba en el Ejército y decidí cambiar de profesión. Me sentí muy gratificada con el cambio. En el Ejército también estaba muy bien, pero siempre me ha llamado mucho la atención el uniforme y el trabajo de la Policía.
-Adrián Fernández: En mi caso fue algo que tuve claro desde adolescente. Cuando ocurrió el 11-M, que además hace poco fue su aniversario, fue algo que me marcó mucho. Desde entonces tenía bastante claro que quería dedicarme a esto.
-¿Qué fue exactamente lo que ocurrió el día de la intervención?
-Davinia Osorio: Ese día estábamos en otra intervención que nos había asignado la sala del 091. Al parecer había un patinete en la calle y no sabían de quién era. Mientras estábamos allí, un trabajador de Valoriza nos alertó de que había una persona tendida en el suelo que, según decía, parecía que estaba muerta. Mi compañero y yo no lo pensamos y fuimos corriendo hacia el lugar. Al principio pensamos que realmente estaba muerto porque no presentaba signos de vida. Iniciamos inmediatamente la reanimación cardiopulmonar. Mi compañero empezó a realizar las maniobras de RCP mientras que yo le abria la vía respiratoria hasta que llegó la ambulancia.
-¿Cuánto tiempo transcurrió desde que os avisaron hasta que comenzasteis la maniobra?
-Adrián Fernández: Estábamos muy cerca, a unos 80 metros. Desde que avisaron a mi compañera tardaríamos unos 30 segundos o un minuto en llegar porque fuimos corriendo. El hombre estaba caído junto a una pared. Lo separamos un poco y vimos que estaba completamente morado. En ese momento iniciamos directamente las maniobras de RCP. A la vez comunicamos por la emisora que enviaran una UVI móvil con urgencia porque había un hombre en parada cardiorrespiratoria. La suerte que tuvimos fue que reaccionó bastante rápido y eso nos dio algo de aliento mientras esperábamos a que llegara la ambulancia.
-¿El hombre despertó antes de que llegara la ambulancia?
-Adrián Fernández: No llegó a despertarse. Lo que ocurrió fue que estaba completamente morado y, a los 20 o 30 segundos de iniciar las maniobras, empezó a recuperar el color de la piel. No respiraba con normalidad, pero parecía que reaccionaba. Expulsaba un poco de espuma por la boca, como si estuviera respondiendo al estímulo.
-¿Recibís en la Policía algún tipo de formación específica en primeros auxilios?
-Davinia Osorio: Sí. En la academia tenemos una asignatura que se llama TAU, donde nos enseñan primeros auxilios y cómo actuar en este tipo de situaciones. Lo que ocurre es que luego no lo volvemos a practicar de forma habitual.
- ¿Hubo algún testigo o transeúnte que ayudara durante la asistencia?
-Adrián Fernández: Mientras estábamos realizando las maniobras se fueron acercando varias personas, unas ocho o diez. Era más bien curiosidad y preocupación por lo que estaba pasando. Sobre todo el que actuó fue el trabajador de Valoriza.
-¿Cómo vivisteis ese momento? Imagino que también con nervios al intentar ayudar a esa persona.
-Adrián Fernández: Sí, fue un momento de muchísima tensión. Sobre todo porque cuando empezamos a hacer las maniobras pensábamos que estaba muerto y que quizá no serviría de nada lo que estábamos haciendo. Cuando empezó a reaccionar sí que nos dio un poco de esperanza. Además, algunos vecinos empezaron a decir su nombre mientras estábamos allí. Y los días posteriores, hasta saber que estaba bien, fueron días complicados.
-¿Cómo han sido esos días? ¿Habéis sabido si el hombre ha salido adelante?
-Davinia Fernández: Sí. Nos pusimos en contacto con su hija. En el momento en que estábamos atendiendo al padre, ella no sabía que había sido la Policía quien lo había auxiliado. Nos interesamos por su estado de salud y nos dijo que estaba bien, que había salido adelante y que se encontraba en la UCI. La verdad es que nos alegramos muchísimo.
-Comentabas que habéis recibido incluso un audio suyo. ¿Qué os decía?
-Davinia Osorio: Sí, nos envió un audio y estaba muy agradecido. Simplemente eran palabras de agradecimiento por lo que habíamos hecho.
-¿Cuál es su estado ahora mismo?
-Davinia Osorio: Lo visitamos el sábado y estaba estable y bien. Nos comentaron que en unos días le darían el alta.
-¿Habéis vivido otras situaciones parecidas a esta?
Davinia Osorio: Sí, alguna. Por ejemplo, cuando estaba de prácticas tuvimos que intervenir en el caso de una señora mayor que se cayó mientras estaba cocinando. La casa empezó a arder y ella no podía levantarse. Antes de que llegaran los bomberos tuvimos que tirar la puerta para poder sacarla.
También en Melilla, en la zona de la Boca del León, participamos en el rescate de un hombre que se iba a precipitar.







