La mañana política en la Asamblea de Melilla arrancó con un pleno extraordinario y terminó con un Pleno de Control marcado por los reproches, los cruces de acusaciones y una ruptura política especialmente tensa entre el Gobierno local y el PSOE.
La primera sesión fue breve. Pedro María Fernández Antón tomó posesión como nuevo diputado del Partido Popular en sustitución de Daniel Conesa, tras la renuncia de este último. El nuevo miembro de la Asamblea juró su cargo y prometió “seguir fielmente a España y a la Ciudad Autónoma de Melilla”, acatar la Constitución y el Estatuto de Autonomía, respetar los derechos y libertades de los ciudadanos y cumplir sus funciones como diputado.
Después llegó el único asunto de fondo. La Asamblea aprobó por unanimidad la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad a la reina Sofía. La propuesta había sido aprobada previamente por la Comisión Permanente de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor. El presidente, Juan José Imbroda, confirmó el respaldo de todos los grupos y dio por aprobada la distinción.
Diez minutos después comenzó el Pleno de Control. Y ahí cambió el tono.
La sesión estuvo marcada por las interpelaciones de los grupos políticos. Coalición por Melilla llevó al debate el paro juvenil y la necesidad de crear un marco de protección institucional y económica que defienda los intereses de Melilla ante el nuevo escenario abierto por el acuerdo entre la Unión Europea y Reino Unido.
El PSOE centró sus críticas en la gestión del área de Deportes y reclamó una inversión más eficaz para mejorar las instalaciones y apoyar a los clubes locales. Riduan Moh también exigió mayor transparencia en la gestión de los recursos públicos.
Y fue precisamente el debate entre el PSOE y el Gobierno el que elevó más la tensión. Las acusaciones cruzadas fueron constantes. Imbroda llegó a anunciar que las relaciones con el PSOE quedarían limitadas “a lo más preciso”, después de las críticas de los socialistas.
Pero no fue el único frente abierto. Somos Melilla denunció retrasos, licitaciones desiertas y proyectos anunciados que siguen sin ejecutarse. Su intervención pasó al segundo lugar del orden del día porque su líder tenía que abandonar antes la sesión.
Vox, por su parte, reclamó al Ejecutivo que empiece desde ahora a reivindicar la actualización del plus de residencia y que no espere a un futuro cambio político.
Dos plenos. Una mañana. Y un ambiente político cada vez más bronco en la Asamblea.








