El atleta melillense Hadriel Mehamed regresa de Lima (Perú) con dos medallas de oro, dos de bronce y un cuarto puesto tras su participación en el Campeonato Iberoamericano Máster de Atletismo, donde se proclamó campeón de pentatlón y estableció un nuevo récord iberoamericano de la prueba. Mehamed compitió integrado en la selección española en un campeonato que reunió a deportistas de cerca de treinta países iberoamericanos, además de atletas invitados de Estados Unidos.
El estreno no fue el esperado. En salto de longitud, Hadriel terminó cuarto, muy cerca del podio, pero condicionado por un problema técnico durante la carrera de aproximación. "No conseguía entrar bien a tabla. Perdía unos 30 o 40 centímetros en la batida y, en una prueba tan igualada, eso marca la diferencia", explicó el propio atleta.
La segunda jornada cambió el signo de la competición. Llegó el bronce en salto con pértiga y, unas horas más tarde, el oro en salto de altura, confirmando las buenas sensaciones que el melillense iba encontrando con el paso de los días. Sin embargo, la gran historia estaba reservada para el pentatlón, prueba a la que Hadriel decidió volcarse en exclusiva renunciando a disputar los 400 metros vallas, una distancia en la que también contaba con serias opciones de medalla.
La estrategia funcionó a la perfección. Hadriel comenzó liderando tras el salto de longitud, amplió diferencias en jabalina, mantuvo el liderato después de ser segundo en los 200 metros y volvió a aumentar la ventaja con un buen lanzamiento de disco. Solo quedaba el 1.500 metros, la prueba más temida. "No soy fondista. Soy más velocista y saltador principalmente. Sabía que en esa prueba tocaba sufrir", reconoció. Y así fue. El atleta peruano que ocupaba la segunda posición consiguió recortarle varios segundos en el 1.500, sembrando la duda sobre si la ventaja acumulada sería suficiente. Al cruzar la meta, Hadriel no sabía si seguía primero.
La organización lo seleccionó de inmediato para un control antidopaje, permaneciendo aislado durante todo el proceso, sin móvil y sin poder hablar con nadie, mientras el resto de deportistas ya conocían la clasificación definitiva. Cuando salió del control y pudo acercarse al tablón de resultados llegó el momento que nunca olvidará: había mantenido el oro y, además, había conseguido el récord iberoamericano del pentatlón. "Venía pensando que quizá había perdido toda la ventaja en el 1.500. Cuando vi la clasificación y comprobé que seguía primero y que además había conseguido el récord iberoamericano fue una alegría enorme", confesó.
A pesar del balance, Hadriel está convencido de que todavía tiene margen de mejora, especialmente en las pruebas de salto. "Estoy seguro de que la longitud, la pértiga y la altura van a mejorar mucho cuando finalicen las obras de la nueva pista de atletismo del Estadio Municipal Álvarez Claro. Poder entrenar en unas instalaciones de ese nivel será un impulso muy importante, no solo para mí, sino para todos los atletas de Melilla", subrayó.
El atleta melillense quiso cerrar su participación con un agradecimiento expreso a su familia por el apoyo constante y al Gobierno de Melilla, a través de Melilla Ciudad del Deporte, por su apuesta por el deporte local y por hacer posible que los atletas melillenses puedan competir representando a su ciudad y a España en el exterior.








