La Policía Nacional ha detenido a un hombre de 39 años y a un menor de 17 años como presuntos autores de tres robos con violencia cometidos en Melilla contra dos adolescentes y un adulto. Las detenciones, practicadas por agentes del Grupo de Menores (Grume) de la Jefatura Superior de Policía, se produjeron tras esclarecer sendos atracos con intimidación en los que las víctimas fueron despojadas de sus teléfonos móviles y de dinero en efectivo. El menor detenido quedó ingresado en el Centro Educativo de Menores Infractores (CEMI) por orden de la Fiscalía de Menores.
Los agentes del Grume asumieron la investigación de dos denuncias por robos con violencia cometidos contra dos jóvenes para sustraerles sus teléfonos móviles. El primero de ellos ocurrió en el Skate Park de la calle General Astilleros, donde un menor de 13 años fue empujado violentamente para arrebatarle un terminal valorado en 686 euros.
El segundo robo tuvo lugar en la calle López Moreno, donde una joven de 17 años sufrió un fuerte tirón que le costó un dispositivo de alta gama valorado en 1.339 euros. La investigación policial determinó que ambos delitos habían sido perpetrados por la misma persona, un varón de 39 años que acumula 13 detenciones previas. Tras su localización, fue detenido y puesto a disposición de la autoridad judicial.
Por otra parte, agentes del Grume se hicieron cargo de una tercera investigación al recibir una denuncia en la que un adulto relataba haber sido víctima de un robo con violencia a manos de tres menores de edad. Los hechos ocurrieron en las cercanías de la calle García Cabrelles, donde el denunciante había quedado a través de redes sociales para comprar un teléfono móvil de alta gama por 900 euros.
Al acudir a la cita, el presunto vendedor lo condujo hasta un callejón, donde fue agredido. Con la ayuda planificada de otros dos menores encapuchados, la víctima fue reducida mediante la técnica de estrangulación conocida como "mataleón", aplicada por la espalda, y amenazada con un arma blanca hasta que entregó todo el dinero que llevaba encima.
Las pesquisas del Grume permitieron identificar plenamente al cabecilla del grupo, el propio vendedor, de 17 años de edad. El joven fue localizado, detenido y puesto a disposición de la Fiscalía de Menores, que decretó su inmediato ingreso en el Centro Educativo de Menores Infractores. La Policía Nacional mantiene abierta la investigación para identificar y poner a disposición judicial a los otros dos menores implicados en este último robo.








