El patrullero de vigilancia de zona (PVZ) ‘Tagomago’ (P-22) ha iniciado una nueva misión en aguas del Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán con el objetivo de reforzar la seguridad en los espacios marítimos de interés nacional. La operación se enmarca en el conjunto de actuaciones que realiza la Armada Española bajo el Mando Operativo Marítimo (MOM), dependiente del Mando de Operaciones (MOPS) de las Fuerzas Armadas.
El buque, al mando del teniente de navío Gonzalo Ruiz Gómez, contribuirá durante su patrulla a incrementar el Conocimiento del Entorno Marítimo (CEM), un elemento clave para la planificación y ejecución de todas las operaciones navales. Además, realizará operaciones de seguridad marítima (Maritime Security Operations – MSO), dirigidas a prevenir y responder a actividades ilícitas que puedan amenazar la seguridad en el entorno marítimo.
La misión actual tiene como principal escenario el mar de Alborán, un espacio considerado estratégico tanto por su cercanía al norte de África como por su alta densidad de tráfico marítimo. La presencia del Tagomago busca garantizar la protección de los intereses nacionales, así como la soberanía y control de las aguas territoriales y zonas adyacentes.
El 'Tagomago' es el segundo de los diez patrulleros de la clase ‘Anaga’, construidos durante los años ochenta, y forma parte de los ocho buques que integran el Mando de las Unidades de la Fuerza de Acción Marítima con base en Cádiz. A lo largo de su trayectoria, ha cumplido múltiples misiones relacionadas con el control del tráfico marítimo, la vigilancia de zonas de pesca, la prevención de actividades ilegales en el mar y la protección de los intereses marítimos de España.
El pasado febrero, el patrullero hizo una escala logística en Melilla, como informó El Faro de Melilla, dentro de su anterior despliegue por la zona. Estas escalas permiten a la dotación del buque realizar labores de mantenimiento, avituallamiento y descanso, además de reforzar la conexión institucional y operativa con las autoridades locales.
El despliegue del Tagomago se realiza en el contexto de las llamadas Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD). Estas operaciones se desarrollan de forma continua y cuentan con la participación diaria de cerca de 3.000 efectivos de las Fuerzas Armadas, repartidos entre los diferentes mandos permanentes: terrestre (MOT), aéreo (MOA), marítimo (MOM), espacial (MOESPA) y ciberespacial (MOC).
El objetivo de estas misiones es detectar anticipadamente amenazas y garantizar una respuesta inmediata y proporcionada ante posibles crisis, reforzando la presencia de España en sus espacios de soberanía nacional.
El Mando Operativo Marítimo, con sede en Cartagena y dirigido por el Almirante de Acción Marítima (ALMART), es el órgano responsable del planeamiento y ejecución de las operaciones navales en aguas españolas. Desde este mando se coordina la actividad del Tagomago y de otros buques desplegados en las costas y zonas marítimas de interés.
Con esta nueva misión, el ‘Tagomago’ refuerza su papel como actor clave en la defensa y seguridad marítima del sur peninsular y el norte de África, una región que continúa siendo prioritaria en la estrategia de seguridad nacional.








