Nueva Melilla, partido en proceso de tramitación, ha denunciado públicamente la grave infrarepresentación del colectivo amazigh en la administración pública de la ciudad autónoma, asegurando que este grupo, que según afirman, representa a más de la mitad de la población melillense, no alcanza siquiera el 5% de los empleos públicos.
Esta nueva organización critica de forma contundente el reparto desigual de oportunidades laborales en el sector público. “La función pública está copada totalmente. La población amazigh no llega ni al 5% de la administración”, denunció un portavoz del partido, que acusa a los sucesivos gobiernos locales de haber mantenido una situación que considera discriminatoria.
El partido aportó datos recientes sobre distintos procesos selectivos que, según su análisis, reflejan esa exclusión estructural. De ese modo asegura que de 59 plazas para el cuerpo de maestros, solo una fue obtenida por una persona musulmana; de los 15 nuevos agentes de la Policía Local, tan solo uno era musulmán; en los 15 puestos de peones de limpieza, también uno era musulmán, mientras que entre los 10 auxiliares administrativos, ninguno pertenecía a esta comunidad. “En una ciudad donde más del 60% de la población es amazigh, este reparto de plazas no tiene ningún sentido”, denunciaron.
Nueva Melilla subraya que la raíz del problema está en la desigualdad histórica en el acceso a la documentación y derechos desde los años 80. “Partían de una desventaja, de un camino de lucha desde los años 80 que les impedía acceder a nada, ni siquiera a la documentación”, explican. Esa desventaja inicial, apuntan, “ha influido decisivamente en el presente”.
El partido ha dirigido sus críticas al actual presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, acusándolo de haber contribuido, con su modelo de gobierno, a perpetuar este desequilibrio. “El imbrodismo ha trabajado durante 30 años para continuar con la Melilla del moro limpiabotas y del pijo del club”, reprocharon, añadiendo que esta visión ha contado con la complicidad de lo que denominan “los colaboracionistas tibios y acomplejados habituales de la oposición”.
Desde Nueva Melilla comparan esta situación con otras formas de exclusión que serían más visibles socialmente. “Imaginaros que las mujeres no llegaran al 5% en la administración. Sería un problema. Pues esto también lo es”, afirman, insistiendo en que no se trata de una denuncia contra otras comunidades, sino de una exigencia de justicia y representación. “Hablar de esto no es romper la convivencia, es trabajar por una convivencia real”, matizaron.
También miran con atención al ejemplo de Ceuta, donde el partido “Ceuta Ya”, liderado por Mohamed Mustafa y Julia Ferreira, ha visibilizado este mismo tipo de desigualdades. “Desde aquí miramos con cierta envidia el trabajo que se está haciendo allí”, reconocen.
Por otro lado, Nueva Melilla arremetió contra la decisión de la Asamblea de la Ciudad Autónoma de guardar un minuto de silencio por “las víctimas inocentes del conflicto de Gaza”, considerando que el uso del término “conflicto” es "insuficiente, equívoco y moralmente inaceptable".
“Esto no es una disputa entre dos grupos con intereses contrapuestos. No se trata de un enfrentamiento entre dos naciones. Hablamos de un exterminio, de una limpieza étnica que se viene practicando desde hace 80 años”, afirmaron con contundencia.
La formación aseguró que hablar de “conflicto” es “una afrenta a la dignidad humana” y lamentó que la Asamblea de Melilla aún no haya condenado explícitamente "el genocidio del pueblo palestino". “No se ha guardado ni un minuto de silencio por las víctimas del genocidio”, señalaron, exigiendo una postura más clara y firme por parte de todos los grupos parlamentarios.
El partido tacha de “vergonzosa” la tibieza de algunas formaciones a la hora de posicionarse frente al sufrimiento del pueblo palestino, y reclama que la defensa de los derechos humanos no se haga de forma selectiva.









Tanto en Melilla como en Ceuta , las administraciones practican el colonialismo silencioso, esto es que para tener presencia de personas de origen peninsular y frenar la mayoría musulmana en el censo poblacional, se recurre a ofrecer los empleos municipales a personas de origen peninsular, cristiano y joven y dar el mínimo a la musulmana , siempre da la casualidad que es solo uno en cualquier oposición de empleo. Pero esto no durará mucho, en cuanto ocupen el poder las formaciones musulmanas , se invertirá el proceso, y el Apartheid administrativo desaparecerá.
Al iimbrodismo no se le puede pedir otra cosa más que odio al de abajo y prebendas para enchufados ,amigotes y familiares de estos.
No lo vais a publicar..
Muchos bereberes que residen en Melilla se han colado en los últimos años. Tienen otra nacionalidad. Y muchos no tienen formación. Los amazigen realmente melillenses (nacidos y criados aquí) siempre se han dedicado al comercio y sí tienen acceso a la función pública (yo tengo amigos en la Policía Nacional, Guardia Civil, en la enseñanza y en Justicia) que trabajan y cotizan como cualquier otro funcionario. Menos victimismo y menos dividir. Nueva Melilla es la misma basura que CpM y Somos Melilla: unos aprovechados que quieren vivir del erario público haciendo ruido.
Con esos pensamientos, que nos quieren trasmitir, es de aconsejar, que recojan sus bártulos y se vayan con los “Faraones”, a poner orden en las dinastías e impartir la cultura que en aquella época no se hizo.
Al menos alguien en El Faro se ha enterado de que las mujeres NO SOMOS UN COLECTIVO.
Bravo por estas palabras , así lo vemos y así lo sentimos la gran mayoría de los Amazhig.
Las mujeres no somos un colectivo, somos la humanidad misma.
Malas defensas se pueden hacer de algo desconociendo esto. Un abogado??