Trabajadores de la Consejería de Políticas Sociales de Melilla, junto a representantes de las secciones sindicales de CSIF, Ustm, UGT y CC.OO, volvieron a concentrarse este martes en la calle Carlos Ramírez de Arellano para denunciar la situación en la que desempeñan su labor y reclamar una solución urgente que implique su reubicación a otras dependencias, ya que denuncian la inseguridad que viven en su puesto de trabajo por las deficiencias del edificio. La protesta se enmarca en una serie de movilizaciones que se repiten desde hace semanas ante la falta de avances efectivos en el traslado anunciado para estas dependencias.
Según el comunicado remitido por el comité de empresa con motivo de la movilización de este 21 de abril , los trabajadores continúan desarrollando sus funciones en unas condiciones que califican de “lamentables e insalubres”. Las organizaciones sindicales sostienen que el malestar de la plantilla sigue creciendo, al considerar que no se ha dado respuesta real a una situación que, denuncian, se mantiene en el tiempo.
En ese mismo escrito, recuerdan las declaraciones realizadas por la consejera el pasado 17 de marzo, cuando aseguró públicamente que ya se disponía de un local cercano y que se estudiaba un cambio provisional inmediato. Sin embargo, los manifestantes aseguran que, hasta la fecha, no han recibido ninguna comunicación que confirme que ese traslado vaya a ejecutarse de forma efectiva.
La concentración de este martes volvió a poner el foco en la insalubridad del edificio y en el hartazgo de los empleados, que denuncian seguir trabajando en un entorno que consideran inadecuado. Los sindicatos insisten en que la situación no puede prolongarse más y reclaman una actuación urgente por parte de la Administración.
De este modo, las protestas continúan ante la Consejería de Políticas Sociales sin que, por ahora, se haya materializado la solución anunciada para poner fin a una reclamación que los trabajadores mantienen viva en la calle semana tras semana.








