Compartieron este sábado el tradicional potaje de la asociación y disfrutaron de una jornada de convivencia con directivos y socios. “Un entusiasta grupo de compuesto por 21 socias del alrededor del centenar de señoras que pertenecen a Amumel compartió este pasado sábado el potaje de la Casa de Melilla en Málaga”, informa el vocal de Cultura y Relaciones Públicas de la asociación, Juan Hernández Pérez. La jornada estuvo presidida por la emoción y “el sentimiento melillense tuvo su máxima expresión en unas horas inolvidables de covivencia junto a directivos y socios”, señala la nota de prensa.
Las socias de Amumel fueron recibidas por los vicepresidentes de la Casa de Melilla, José Díaz Sánchez y José González Pérez, además del secretario, Antonio Ruiz Cortés, y el vocal de Cultura y Relaciones Públicas. El presidente de la asociación, José González Jiménez, no se encontraba presente ya que estaba de viaje en Barcelona para asistir a la reunión de la Federación de Casas de Melilla.
La presidenta de Amumel, Pepa Bueno Martín, informó de las distintas actividades que su asociación lleva acabo a lo largo del año “para tener en constante movimiento a las mujeres pertenecientes a este colectivo que significa una gratificante aportación para tranquilizar algunos de los problemas que a las mujeres en el tiempo de su ciclo vital les sobrevienen en ciertas edades”. Precisamente, entre esas actividades se encontraba el viaje que habían organizado a la Casa de Melilla en Málaga.
Durante su visita, pudieron recorrer las remodeladas instalaciones de la sede de la asociación, “quedando gratamente satisfechas de la amplitud de las mismas y de las ofertas que la Casa de Melilla ofrece a sus asociados”, señala la nota de prensa.
Durante la comida las mujeres de Amumel y los socios de la Casa de Melilla tuvieron oportunidad de intercambiar recuerdos, recordar sus relaciones personales o intercambiar información sobre la trayectoria vital de conocidos comunes. “Una inmediata corriente de simpatía se estableció desde el primer momento entre los asistentes a la comida, que se desarrolló en un gran ambiente de emoción”, señala Juan Hernández en su nota de prensa. La emoción creció “con una espontánea interpretación de una inédita poesía a cargo de un socio relativa a la hermandad de Málaga y Melilla. Y culminó con el tradicional brindis de la Casa de Melilla, que realizó con gran estilo Pepa Bueno, correspondido por todas, y los vivas finales a Málaga y Melilla”.
La socias de Amumel fueron agasajadas con recuerdos y participaron en un final de fiesta con intervenciones en el karaoke, divertidas ocurrencias y bailes con general participación. “Las visitantes y los socios quedaron con ganas de repetir”, concluye la nota de prensa.







