El entrenador de la UD Melilla, Miguel Rivera, quiso dedicar de manera muy especial la victoria conseguida ante el Málaga Juniors a su madre, que este sábado cumplió 90 años. El técnico azulino reconoció que el triunfo fue un regalo de cumpleaños “aunque haya sido sufrido”, después de un encuentro en el que su equipo tuvo numerosas ocasiones, pero terminó teniendo que trabajar hasta el final para asegurar los tres puntos.
“Permitirme que brinde esta victoria a mi madre, que cumplió ayer 90 años. Un regalillo también de cumpleaños, aunque haya sido sufrida”, señaló Rivera tras el encuentro.
El técnico destacó el buen inicio de los azulinos y la calidad de la acción que permitió a Elliot abrir el marcador. “Hemos iniciado muy bien. Hemos enganchado una jugada preciosa, con un golazo de Helio espectacular”, explicó, calificando la acción y el remate como propios de “superior categoría”.
Sin embargo, Rivera lamentó que la UD Melilla no pudiera aprovechar las numerosas ocasiones que tuvo para sentenciar antes el partido. Nájera y Ayoub dispusieron de oportunidades claras, pero el segundo tanto no llegaba y el Málaga Juniors se mantenía con vida.
El entrenador azulino quiso poner también en valor las virtudes del conjunto malagueño, pese a su situación clasificatoria. “Es un equipo que tiene muy buenos criterios con balón. Ha movido el balón con extraordinaria calidad de un lado a otro”, afirmó. De hecho, reconoció que el rival pudo haber empatado en dos acciones peligrosas, una de ellas salvada por Miguel de la Osa, con una intervención especialmente complicada.
Rivera admitió que en determinados momentos su equipo lo pasó mal. El Málaga Juniors llegó a estrellar un balón en el poste y encontró espacios para generar peligro al contragolpe. “Hemos tenido esa suerte para no encajar porque estábamos pasándolo mal”, reconoció.
La entrada de Ayoub y Saki permitió al conjunto melillense recuperar frescura, posesión e intensidad defensiva en el centro del campo. Rivera también destacó la aportación de los jugadores que salieron desde el banquillo y la capacidad del equipo para responder en un momento complicado.
El segundo gol llegó finalmente a balón parado, una acción trabajada por el cuerpo técnico. El entrenador explicó que el equipo había preparado la estrategia con numerosos jugadores de talla en el área y varios futbolistas preparados para el rechace. La jugada terminó con el tanto de Alejandro, que dio tranquilidad a los azulinos.
Rivera también quiso destacar el trabajo de Ale Ramos, que asumió la dirección del equipo desde el banquillo debido a su ausencia por sanción, y valoró especialmente la respuesta colectiva de la plantilla.
“Muy bien todos”, resumió el técnico, aunque reconoció que su equipo no estuvo tan preciso como en otros encuentros. “Otro día a lo mejor estamos más precisos, pero hoy seguramente ha sido un día que también hemos generado mucho. Pero no hemos estado tan finos como otras veces”.
El entrenador insistió en el mensaje de humildad y trabajo que quiere mantener dentro del vestuario. “Es una categoría muy complicada. Somos jugadores de Tercera hasta que no demostremos lo contrario”, afirmó. Y añadió: “Esto va a ser a base de trabajo, trabajo y trabajo. No vamos a ganar los partidos ni con el nombre, ni paseándonos”.
Finalmente, Rivera destacó el carácter competitivo mostrado por sus jugadores para resistir hasta el último instante y terminar resolviendo el encuentro. “Aquí hay que competir hasta el último instante, como se ha hecho hoy”, manifestó, antes de volver a subrayar que, cuando el partido parecía controlado, el rival consiguió complicarlo.
La victoria permite a la UD Melilla mantener su pleno de triunfos en el campeonato y continuar al frente de la clasificación, aunque Rivera dejó claro que el camino pasa por seguir trabajando y compitiendo cada jornada.








