La Unidad Militar de Emergencia (UME) llegó a la ciudad el pasado domingo, con los 34 vehículos que tomarán parte en esta hipotética situación de catástrofe. Aunque fue el pasado domingo cuando llegó a Melilla, procedente de Málaga, buena parte del dispositivo que hoy tomará parte en el simulacro de seísmo, no fue hasta ayer por la tarde cuando todo el operativo estaba listo para iniciar su trabajo.
En estas tres jornadas se ha ido instalando en el antiguo Cuartel de Bomberos, donde estará ubicado el centro operativo, para tenerlo todo dispuesto de cara a atender ese hipotético caso de que Melilla se viera afectada por un terremoto.
El dispositivo total que tomará parte en esta acción, como adelantó la semana pasada el consejero de Seguridad Ciudadana, Javier Calderón, está formado por 140 efectivos y 34 vehículos y maquinaria operativa, correspondientes a la Unidad Militar de Emergencia (UME).
Ayer mismo, el responsable que atenderá a los medios informativos en esta jornada de hipotética catástrofe natural, el teniente de navío Santiago Diez Portillo, informó de que prácticamente todo el dispositivo estaba listo, aunque quedaban por limar algunas cuestiones, que a lo largo de la tarde se irían finalizando.
El arranque de este simulacro de seísmo se iniciará a las 9:00 horas, y además del operativo de la UME, se sumarán a las labores de este ejercicio los diferentes cuerpos de seguridad local y nacional, el servicio de extinción de incendios, Cruz Roja, el servicio del 061, el 112, Protección Civil y las consejerías de Fomento, Medio Ambiente y Bienestar Social.
El objetivo de la iniciativa es medir y evaluar los protocolos de actuación ante las numerosas consecuencias que un hipotético seísmo pueda acarrear en la ciudad, para garantizar la seguridad de Melilla.
El supuestos seísmo tendrá una magnitud de 5 grados en la escala de Richter, con epicentro a 45 kilómetros de la ciudad y a 12 kilómetros de profundidad.
Ante ello, el protocolo de actuación, según está programado, comenzaría con la evaluación de la intensidad del terremoto y con la llamada a la UME por parte de la Delegación del Gobierno y de la Consejería de Seguridad Ciudadana.
También está previsto el desalojo de un edificio, aunque no se ha dado información al respecto con la intención de que se produzca de forma totalmente sorpresiva.
En los días posteriores se llevarán a cabo numerosos simulacros de las consecuencias del seísmo, tales como la rotura de depósitos de combustible; el rescate de víctimas en el agua; un incendio en la Central de Endesa; inundaciones en garajes y sótanos; el derrumbe del puente sobre el Río de Oro; actos vandálicos en el centro de la ciudad; un incendio en los Pinares de Rostrogordo; un rescate en los acantilados; o un rescate en escombros, algunos de los cuales se llevarán a cabo en los escenarios reales, mientas que otros se estudiarán en gabinete.










