La Carpa Alcázar se convirtió en la tarde de ayer, 23 de abril, en un espacio de convivencia, música y celebración con motivo de la Fiesta de la Primavera organizada dentro del programa “La Vida es Oro”. Desde las 18:00 hasta las 22:00 horas, alrededor de 300 personas participaron en esta cita impulsada por la Ciudad Autónoma, en la que la alegría, el baile y el encuentro entre generaciones marcaron el ambiente.
Con un precio simbólico de 10 euros, las entradas permitieron a los asistentes disfrutar de una jornada pensada especialmente para las personas mayores, un colectivo que, como se destacó durante el evento, demanda cada vez más espacios de ocio adaptados a sus intereses y necesidades. La iniciativa volvió a demostrar el éxito de este tipo de propuestas, que combinan entretenimiento, socialización y cultura en un mismo entorno.
El ambiente festivo se dejó notar desde el primer momento. Los asistentes fueron llegando progresivamente a la carpa, donde se encontraron con mesas dispuestas para compartir, música en directo y un clima distendido que invitaba a disfrutar sin prisas. La velada estuvo acompañada por las actuaciones de artistas locales, entre ellos Karim y Lola Padial, quienes pusieron ritmo a una tarde en la que no faltaron los bailes ni las canciones coreadas.
Entre risas, conversaciones y reencuentros, muchos aprovecharon la ocasión para socializar y fortalecer vínculos. La pista de baile se convirtió en uno de los puntos neurálgicos de la celebración, con parejas y grupos que no dudaron en levantarse de sus asientos para seguir el compás de la música. Otros, en cambio, optaron por disfrutar del ambiente desde las mesas, compartiendo comida y bebida mientras charlaban animadamente.
La Fiesta de la Primavera no solo fue una cita lúdica, sino también un espacio de integración. A la convocatoria se sumaron distintos colectivos invitados, entre ellos personas procedentes del Centro Asistencial, usuarios de centros de día y miembros de la comunidad gitana. Esta diversidad contribuyó a enriquecer la experiencia, favoreciendo la convivencia y el intercambio entre asistentes de distintos ámbitos.
Durante el evento estuvo presente la consejera de Cultura, Fadela Mohatar, quien destacó la importancia de este tipo de iniciativas dentro del programa “La Vida es Oro”. Según explicó, estas verbenas se han convertido en uno de los puntos más demandados por las personas mayores, precisamente por la escasez de espacios de ocio dirigidos específicamente a este sector de la población.
“Hoy, dentro del programa La Vida es Oro, estamos celebrando una más de nuestras verbenas. Es verdad que es uno de los puntos más demandados, una de las festividades que más nos reclaman las personas mayores porque nos dicen que habitualmente no encuentran un sitio de ocio o un sitio de esparcimiento orientado quizás también a su edad”, señaló.
Mohatar subrayó que el programa no necesita un motivo especial para organizar encuentros de este tipo, ya que su objetivo principal es fomentar la convivencia y ofrecer alternativas de ocio. “La Vida es Oro no necesita un pretexto especial para celebrar, para que haya una convivencia, para reunirnos. En este caso es la Fiesta de la Primavera, en la que, además de compartir espacio y conversación, vamos a compartir buena música con nuestros artistas locales”, añadió.
La consejera también destacó el carácter inclusivo de la iniciativa, que busca integrar a distintos colectivos en cada celebración. “Además de las personas que han querido venir a comprar sus entradas por el módico precio de 10 euros, nosotros siempre invitamos a un colectivo: personas del Centro Asistencial, de centros de día y de la comunidad gitana, es decir, contamos con otros grupos donde también hay personas mayores que pueden venir a compartir con nosotros esta fiesta”, explicó.
Junto a Mohatar, también asistió el consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, quien respaldó con su presencia una iniciativa que refuerza el compromiso institucional con el bienestar de las personas mayores.
La jornada concluyó tras cuatro horas de música, baile y convivencia, dejando una sensación generalizada de satisfacción entre los asistentes. Muchos abandonaron la carpa con una sonrisa y la expectativa de volver a participar en futuras actividades del programa.
“La Vida es Oro” continúa consolidándose como una propuesta clave en la agenda social de la ciudad, ofreciendo espacios donde el ocio, la cultura y la convivencia se combinan para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. La Fiesta de la Primavera ha sido, una vez más, un ejemplo de cómo pequeñas iniciativas pueden generar grandes momentos de felicidad.








