Esta noche Melilla se ha llenado de flamenco. En pleno centro de la ciudad autónoma, la calle General Pareja ha escuchado buena música y ha visto a un público entregado que no ha querido perderse la actuación de Así canta Jerez, uno de los grupos más reconocibles de la nueva escena que está de moda: la zambomba.
La cita, incluida dentro de la gira navideña del grupo 'Ya llegó la fiesta', ha comenzado pasadas las 20:30 horas, justo después del encendido oficial de luces de la ciudad, y rápidamente ha demostrado por qué su fama traspasa fronteras.
Este año, el espectáculo da un paso más allá para celebrar lo auténtico. Según el grupo esta gira busca "los momentos compartidos, las familias reunidas, los recuerdos que emocionan y ese presente que invita a brindar. Una fiesta que también honra desde la nostalgia cálida a quienes ya no están, abrazando la tradición con alegría".
Desde temprano, la calle estaba animada. Familias con niños, grupos de jóvenes y vecinos paseaban admirando las luces y buscaban un lugar desde donde disfrutar del espectáculo. Cuando los músicos subieron al escenario, una ola de aplausos y vítores ha anticipado lo que sería más de una hora de flamenco en estado puro.
Así canta Jerez se formó en 2010 creando un espectáculo donde se juntan los artistas jóvenes más relevantes de esta ciudad gaditana. Son los descendientes de un barrio, el de “Santiago”, donde el flamenco se respira en cada rincón. Donde se encuentran hijos y nietos de los más grandes como Sordera de Jerez, El Serna, Moraíto, Terremoto, Diego Carrasco, Fernando de la Morena, Niño Jero o José Mercé.
Su propuesta fresca y cercana los ha llevado a recorrer auditorios y plazas de toda España. Su repertorio combina la tradición del flamenco con un toque moderno, que no solo atrae a los puristas del género sino también a quienes se acercan por curiosidad. Temas como En un canasto, Tiene María, A la hojita verde, Jaleo y Fiesta de Nochebuena han sonado con fuerza en Melilla. Todas estas canciones se han convertido en himnos de sus conciertos navideños y han logrado situarlos entre los referentes del flamenco actual.
Las guitarras acompañadas por el cante han hecho que la calle se llenara de palmas y bailes con arte. Cada verso era coreado por el público, que no dudaban en acompañar los coros con algún que otro grito de “¡olé!”.
A medida que avanzaba la noche, el grupo alternó temas clásicos con composiciones propias y pusieron en evidencia la versatilidad de sus músicos. Un equilibrio entre la fuerza del cante jerezano y la sensibilidad de los arreglos modernos. Los espectadores más jóvenes grababan con sus móviles cada instante, mientras los mayores se dejaban llevar por el compás, entregados a la experiencia del espectáculo.
Son más de 20 jóvenes los que hoy en día trabajan en este proyecto liderado por Luis de Perikín, y que cada Navidad promueven y divulgan la estética cultural y musical de la Navidad de Andalucía, y en especial, la de Jerez de la Frontera cuyo objetivo es acercar al público joven la celebración popular originada en la provincia de Cádiz. Y con cada concierto como se ha demostrado hoy lo están consiguiendo.
Familias, parejas y amigos se despedían aún cantando las estrofas, mientras los músicos agradecían el entusiasmo del público y recordaban que la gira continuará en otras ciudades de la geografía española.
'Ya llegó la fiesta' inició el pasado 15 de noviembre en Roquetas de Mar, donde ya dejaron claro que su propuesta era algo más que un simple recital flamenco. Desde entonces, el grupo ha ido llenando teatros, plazas y auditorios en distintos puntos del país, consolidando una presencia que no deja de crecer. La gira concluirá el 28 de diciembre en Sevilla.
Su éxito es importante, varios de sus temas más conocidos acumulan casi cinco millones de reproducciones en Spotify, una cifra que ilustra el alcance que han logrado dentro y fuera de los aficionados al flamenco.
Además del repertorio, lo que hizo especial la noche fue la cercanía de los artistas. No hubo barreras ni distancias. La interacción con el público, la manera en que se dirigían a los espectadores entre canción y canción y la naturalidad con la que contaban historias de Jerez o explicaban el origen de algunas letras, hicieron que el espectáculo tuviera un carácter íntimo a pesar de la multitud.
La elección de un espacio abierto como la calle General Pareja fue también un acierto. Permitió que el concierto fuera accesible para todos, acercando el flamenco a un público amplio y diverso, y demostrando que la música puede transformar cualquier sitio en un lugar de encuentro y celebración. Comercios y bares de la zona también se beneficiaron del evento.
Melilla, así, abrió su calendario navideño con un “Jaleo” que resonará en la memoria de los melillenses durante mucho tiempo.







