La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) acogerá, el próximo lunes, el evento ‘Melilla: un lugar para vivir e invertir’, que, organizado por la Confederación de Empresarios de Melilla (CEME-CEOE) tiene el objetivo de promocionar y divulgar los beneficios fiscales de la ciudad autónoma y posicionarla como un destino turístico “atractivo y lleno de oportunidades”, según ha informado este miércoles el presidente de la patronal melillense, Enrique Alcoba.
En el acto se espera la presencia del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda; el vicepresidente primero y consejero de Economía, Comercio, Innovación Tecnológica, Turismo y Fomento, Miguel Marín; la directora general de Activación Económica, Esther Azancot; y el presidente del Observatorio Económico de Melilla, Salomón Serfaty.
También acudirán a la cita el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi; la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; y el ex presidente de Ciudadanos (Cs), Albert Rivera, entre otros.
El acto, que se organiza a través de las dos patronales nacionales, se enmarca en el convenio que la CEME firmó con la Ciudad Autónoma y que ha permitido ya, por ejemplo, la visita a Melilla de Carla de Bulgaria en mayo y de la Federación Andaluza de Agencias de Viajes en octubre. Por el momento, están inscritas alrededor de 30 personas, la mayoría empresarios españoles.
Con la subvención de este convenio, de 80.000 euros para este año -30.000 euros para 2024-, la CEME está intentando traer a Melilla el próximo año un evento con todas las agencias de viajes de Andalucía. Serían, según los cálculos de Alcoba, unas 200 personas las que vendrían a Melilla, lo que significaría un espaldarazo para la economía de diversos sectores de la ciudad, como agencias de transporte, guías, hosteleros y comerciantes.
La CEME está intentando utilizar todo el dinero de ese convenio, con el que espera contribuir a “sacar adelante esta ciudad de una forma u otra”, para no tener que devolver nada, aunque Alcoba ha dejado entrever que está difícil porque lo reciben a mitad de año y ha dicho que agradecería tenerlo disponible desde enero para tener más tiempo para ejecutarlo.
La fortaleza de la CEME
En otro orden de cosas, el presidente de la patronal local ha informado de que la semana pasada se firmó con la Asociación de Empresarios de Hostelería de Melilla su integración en la CEME, que ya cuenta ahora mismo con las principales asociaciones de hostelería, construcción y agencias de viajes de la ciudad.
También están dentro de ella el Colegio de Agentes de Aduana de Melilla, la asociación Zona Centro, la Asociación de Comerciantes de Melilla (Acome), la asociación de comerciantes Cepromel, la Asociación de Empresarios de talleres de Reparaciones del Automóvil (Aetra) y otras empresas asociadas como Gaselec, la Cooperativa Ómnibus de Autobuses (COA), Clece o Mercadona.
“Todo ello hace que la CEME sea cada día más fuerte y más representativa del tejido empresarial de Melilla”, ha apuntado Alcoba.
Además, durante los próximos días la CEME firmará la prórroga del convenio firmado en 2022 con el Ministerio de Defensa para completar la formación del personal militar fomentando su incorporación al ámbito civil una vez terminada su actividad en el Ejército.
Visita de Ángela de Miguel
Alcoba, quien confía en que las obras en la sede de la CEME estén terminadas en diciembre, ha adelantado que tiene confirmada la visita, durante el primer trimestre de 2026, de la nueva presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, tal como ya hicieron su antecesor, Gerardo Cuerva, en octubre de 2022, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en noviembre de 2023.
Para el presidente de la patronal melillense -quien ha agradecido a ambos la “confianza” depositada en él como miembro del comité ejecutivo tanto de la CEOE como de Cepyme-, ello es una muestra de que se valora su trabajo y de que la CEME es “una referencia a nivel empresarial en toda España”.
La ayuda de la CEOE
A Garamendi precisamente la he agradecido Alcoba su ayuda para evitar la reducción de la jornada laboral y el aumento de las cotizaciones para los autónomos, que habrían supuesto, si se hubieran llevado a cabo, “un gran problema económico para todas las empresas, sobre todo hostelería, comercio y agricultura”.
“Gracias al trabajo de la CEOE hablando con los diferentes partidos y haciéndoles ver el perjuicio que supondría esto para la economía y el empleo, para empresarios y trabajadores, al final no han sido aprobadas en el Congreso de los Diputados”, se ha congratulado.
Zona Económica Especial
En una rueda de prensa en la que ha tocado múltiples asuntos, Alcoba -quien ha lamentado no saber “nada” de los 357 millones anunciados hace dos años por la entonces ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, como parte del Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico para Melilla-, ha asegurado que para la ciudad sería “muy importante” -ante la carencia de suelo y materia prima, su lejanía de la península y su dependencia de ella para el transporte-, que fuese considerada bien Zona Económica Especial (ZEE) o región ultraperiférica, algo que “debería haber solicitado el Gobierno hace varios años a la Unión Europea”.
La CEME piensa, según su presidente, que una ZEE sería más sencilla porque llevaría menos tiempo y porque no requeriría del acuerdo de los 27 países que componen la UE, como pasaría con la otra opción.
“La ZEE sería muy beneficiosa para la fiscalidad y para el futuro de Melilla, pero ni una cosa ni la otra. Todo paralizado y así seguimos en esta situación después de todos estos años”, ha lamentado Alcoba.
Absentismo laboral
Otro asunto del que ha hablado Alcoba y que “preocupa mucho a los empresarios de todos los sectores” es el absentismo laboral en España, que cuenta con unos datos “alarmantes”, ya que cuesta 33.000 millones al año a las empresas y a la Seguridad Social.
La cifra, que estaba en 4,5 millones en 2016, se ha duplicado ya en 2025, cuando se ha llegado a los nueve millones de bajas laborales en España, lo que supone 1.200.000 personas que faltan a su puesto de trabajo cada día.
El presidente de la CEME ha exigido un mayor control frente a este “gran problema” que perjudica, sobre todo, a las pymes, y particularmente a las empresas de menos de diez trabajadores.
Alcoba no cree que los españoles estén más enfermos que en el resto de Europa ni que hace cuatro o cinco años, sino que “hay gente que se está aprovechando”, por lo que ha insistido en que hay que tener mecanismos, aunque ha insistido en que, especialmente, el ámbito psicológico es el más difícil de detectar.
“Curiosamente, hace diez años, las personas que más se daban de baja eran las mayores de 50 años, que normalmente es razonable por su edad después de tantos años trabajando, pero ahora los más jóvenes, de 35 años abajo, son los que más están de baja”, ha apuntado.
“Si supuestamente los que están más sanos son los que más están de baja, creemos que hay que tener un control, porque es un coste elevado tanto para las empresas como para las mutuas como para la Seguridad Social”, ha insistido el presidente de la CEME, quien ha resaltado que si a una empresa de cinco trabajadores le “fallan” uno o dos, la carga de trabajo es para el resto de trabajadores y “no es justo porque tampoco se puede contratar a nadie, sólo cuando son bajas maternales”.
Por ello, ha pedido que el Gobierno se haga cargo de la Seguridad Social de estos trabajadores como pasa en la baja maternal.
Ante esta situación “preocupante”, Alcoba ha indicado que la CEOE está negociando con todos los ministerios y organizaciones involucradas.
La frontera y la aduana
Por último, el presidente de la CEME se ha vuelto a referir a la situación de la frontera -con un régimen de viajeros unidireccional hacia Marruecos- y de la aduana, que -después de su reapertura, cierre y nueva reapertura- no está siendo utilizada por los empresarios, quienes, debido a su “desconfianza” por la “falta de seguridad jurídica”, han buscado otros mercados, han inventado otra forma de hacer negocios o directamente los han cerrado.
Tras repasar todos los movimientos desde el cierre de la aduana por parte de Marruecos el día 1 de agosto de 2018, Alcoba ha manifestado que, “sin duda, no ha habido voluntad política de buscar una solución” por parte de ninguno de los dos países.
En este punto, el presidente de la CEME ha hablado de “falta de respeto hacia los empresarios de Ceuta y Melilla” y ha criticado “la inutilidad, pasividad, continuas mentiras y poco interés” del ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, “porque nunca ha tenido la sensibilidad de explicar en Melilla o Ceuta las negociaciones y la supuesta hoja de ruta”.
Además, Alcoba ha lamentado que el Gobierno central no haya buscado alternativas u otras inversiones para el futuro de Melilla “como en cualquier ciudad española”.
Para concluir, el presidente de la CEME ha dicho que, para la ciudad autónoma, “esto ha sido como una reconversión industrial, puesto que las provincias de Melilla y Nador han vivido durante muchos años una de otra en beneficio de todos”.









