La selección juvenil de fútbol playa de la Real Federación Melillense de Fútbol ha cerrado una extraordinaria participación en el Campeonato de España por selecciones autonómicas, celebrado en la playa de la Victoria, en Cádiz, con un meritorio subcampeonato.
El equipo dirigido por el cuerpo técnico melillense cayó en la final ante la Región de Murcia por 1-4, en un encuentro marcado por la efectividad de los murcianos en momentos clave y la falta de acierto de los melillenses en sus llegadas.
El duelo por el título nacional, disputado bajo un sol intenso y ante una gran presencia de público, fue el broche final a una competición en la que Melilla mostró un gran nivel competitivo, avanzando de ronda tras ronda con solvencia y carácter. Sin embargo, en esta última cita, la Región de Murcia supo imponer su ritmo y aprovechar sus ocasiones, mientras que los melillenses, que no perdieron la cara al partido en ningún momento, se estrellaron con la defensa rival y no tuvieron la fortuna de otros días de torneo.
Un inicio igualado y sin goles
Desde el inicio del encuentro, ambos combinados demostraron por qué habían alcanzado la gran final. Con intensidad en cada balón dividido y transiciones rápidas en ataque, el primer periodo fue un intercambio de acercamientos peligrosos. Melilla buscó sorprender por medio de su movilidad ofensiva y la presión alta, mientras que Murcia se apoyó en una buena estructura defensiva y salidas rápidas.
Las primeras ocasiones fueron compartidas, sin un dominador claro. A pesar de la ambición mostrada por ambos conjuntos, el marcador no se movió en los primeros doce minutos. La igualdad de fuerzas y el rigor táctico convirtieron el primer tercio del partido en un pulso sin dueño. Los porteros respondieron bien cuando fueron exigidos, y las defensas se mostraron sólidas en los cierres.
Así, se llegó al final del primer periodo con empate a cero y máxima expectación en las gradas.
Murcia golpea primero… y segundo
El segundo periodo fue decisivo. En el minuto cinco, Murcia logró el 0-1 tras un disparo de Isaac García que se desvió ligeramente, lo que despistó al guardameta melillense. A partir de ese momento, Melilla trató de reaccionar. Farid y Darian gozaron de ocasiones claras para igualar el choque, pero la falta de puntería y el buen hacer del portero rival impidieron el empate.
Cuando parecía que el marcador no se movería antes del descanso, llegó uno de los momentos clave del partido. A falta de apenas diez segundos para el final del segundo periodo, Murcia dispuso de una falta directa que José Pujantes convirtió con gran precisión, firmando el 0-2 justo antes del cambio de campo. Un tanto psicológico que amplió la ventaja y supuso un duro golpe anímico para los jugadores de la Real Federación Melillense.
El intento de remontada y el golpe final
Pese a ese mazazo, Melilla no bajó los brazos y salió al último periodo con la clara intención de buscar la remontada. La oportunidad se presentó pronto, con un penalti a favor que fue transformado por Farid Chekri, devolviendo la emoción al encuentro con el 1-2. Sin embargo, la reacción murciana fue inmediata. En la jugada siguiente, los murcianos aprovecharon un despiste defensivo para anotar el 1-3, un gol que volvió a ampliar distancias y que pesó como una losa sobre el combinado melillense.
El paso de los minutos fue consumiendo la energía del equipo, que lo intentaba más con el corazón que con claridad táctica. En otro intento por recortar diferencias, Pedro Muñoz dispuso de un penalti que fue detenido por el guardameta Juanma. Apenas unos segundos después, de nuevo Pujantes, muy activo durante toda la final, sentenciaba el partido con el definitivo 1-4 tras aprovechar un nuevo error defensivo.
Melilla siguió buscando el gol hasta el final, pero sin éxito. La Región de Murcia se dedicó entonces a cerrar líneas y defender su renta con orden, sin arriesgar en exceso y dejando pasar los minutos hasta que el pitido final selló el campeonato.
Un subcampeonato de enorme valor
A pesar del resultado, desde la Real Federación Melillense de Fútbol se valora muy positivamente el trabajo realizado por la escuadra juvenil a lo largo de todo el Campeonato de España. El equipo ha mostrado carácter competitivo, compromiso, y un excelente nivel futbolístico que lo ha llevado a disputar la final entre las mejores selecciones autonómicas del país.
Este subcampeonato reafirma el crecimiento del fútbol playa en Melilla y el buen trabajo que se está llevando a cabo desde la base, tanto en formación como en promoción. Los jóvenes jugadores melillenses han demostrado estar a la altura de una competición exigente, en la que han competido de tú a tú frente a selecciones históricas.
Además, la experiencia vivida en Cádiz servirá como aprendizaje y motivación para futuras ediciones. La entrega y esfuerzo de los jugadores no pasó desapercibida para los aficionados y cuerpos técnicos presentes en la playa de la Victoria, donde Melilla dejó una imagen impecable tanto en lo deportivo como en lo humano.
Mirando al futuro con optimismo
El balance de la competición no puede ser más esperanzador para el fútbol playa juvenil de Melilla. Alcanzar una final nacional y competir hasta el último instante en busca del título evidencia que el trabajo bien hecho tiene recompensa.
Desde la federación se ha felicitado a todos los integrantes de la selección por su actitud, sacrificio y comportamiento ejemplar durante toda la competición.
El fútbol playa melillense suma así un nuevo capítulo de éxito en su trayectoria, y lo hace con una generación que apunta alto y que ya ha dejado su huella a nivel nacional.








