El primer mapa interactivo de las fosas comunes de la Guerra Civil y el Franquismo muestra como en Melilla existen 2 fosas registradas, de entre las casi 6.000 repartidas por todo el territorio nacional.
De estos dos enterramientos irregulares, uno fue exhumado el año pasado, mientras que la otra fosa fue exhumada en el año 1961, cuando los restos del represaliado fueron trasladados al Valle de Cuelgamuros (denominado Valle de los Caídos hasta la entrada en vigor de la Ley de Memoria Democrática).
Fue en octubre del año pasado cuando la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) procedió a la exhumación de Pascual Sánchez Pujalte, cuyos restos reposaban en un nicho de la Galería C del cementerio de La Purísima. Este sargento de Ingenieros fue fusilado el 30 de julio de 1936 a manos de las fuerzas sublevadas.
Sánchez Pujalte nació en Sanlúcar de Barrameda en 1904. Sargento de Ingenieros, pertenecía a la Logia Masónica Cabo Quilates, Número 11 de la Villa de Alhucemas.
La exhumación fue solicitada por la familia y la ARMH la llevó a cabo con recursos propios. No obstante, se contó con la colaboración del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, los trabajadores del cementerio y de la Consejería de Políticas Sociales y Salud Pública.
Una vez exhumados, los restos fueron trasladados al laboratorio de la ARMH en Ponferrada, donde se realizó un análisis antropológico y forense detallado.
Finalmente y después de un proceso de identificación genética, la ARMH devolvió el cuerpo de Pascual a sus tres nietas para que recibiera una sepultura digna.
En el caso de la otra fosa registrada en la ciudad autónoma, esta albergaba los restos de Alfonso Prendes Estrada, hasta que estos fueron trasladados al Valle de Cuelgamuros el 2 de abril del año 1961, donde permanecen inhumados desde entonces.
La Guerra Civil dejó en Melilla 2.000 detenidos, 33 víctimas de un bombardeo republicano y 300 asesinados por la represión posterior al golpe.
Mas de 80 represaliados acabaron en la fosa de la parcela 19 del cementerio. Sin embargo, dicha fosa fue abierta y los restos trasladados hasta el osario general actual.
Fue Melilla la primera ciudad española donde triunfó el golpe, el 17 de julio de 1936, siendo ejecutados 189 militares y civiles ese mismo día.
El país de las 6.000 fosas
"El país de las 6.000 fosas" refleja en un mapa interactivo las casi 6.000 fosas registradas en España. Este proyecto ha sido elaborado por Radio Televisión Española y Datos RTVE, en colaboración con la Secretaría de Estado de Memoria Democrática. El mapa muestra información completa de las víctimas, unos datos cedidos bien por asociaciones o bien por los propios familiares.
Este proyecto da cuenta del número de enterramientos irregulares de la Guerra Civil y el periodo franquista en nuestro país. No en vano, el mapa muestra como no hay un municipio en la península situado a más de 50 kilómetros de alguna fosa común. De hecho, en más del 30 % de las localidades españolas existen o ha existido una fosa común en los últimos 90 años. La mayoría de estos enterramientos irregulares se encuentran en el interior de los cementerios y en las inmediaciones de los camposantos.
Un total de 5.848 fosas en las que –al menos– llegaron a albergar más de 140.000 represaliados en su momento. Entre estos, había víctimas de la represión franquista y republicana, pero también soldados y civiles víctimas de guerra.
Las autonomías con más fosas son Aragón y Cataluña, rondando ambas el millar de enterramientos irregulares. Según los investigadores, fue la cruenta Batalla del Ebro la que hace que Aragón tenga el mayor número de fosas comunes.
Por otro lado, es en los alrededores del municipio granadino de Órgiva donde se encuentran las fosas con mayor número de víctimas del franquismo sin exhumar, con 5.000 personas. Le sigue el cementerio de la localidad de Paracuellos del Jarama, en Madrid, donde las víctimas a manos de las fuerzas republicanas también alcanzarían esa cifra.
No obstante, es en el Valle de Cuelgamuros donde se encuentra la mayor fosa de todo el país, con cerca de 34.000 personas.
La mayoría de las provincias españolas tienen fosas con víctimas de la represión franquista, a excepción de la Comunidad de Madrid, Cataluña y las provincias de Almería y Teruel; donde el mayor número de víctimas registradas sufrió la represión republicana.









Esos trescientos asesinados y represaliados por el régimen del dictador Franco en Melilla se merecen un monumento en nuestra 🌆 ciudad.En cada ciudad y pueblo en Europa que he visitado los hay , recordando que fueron mártires del terror nazi.Pero aquí quien lo va a eregir ,Imbroda y sus muchachos?.
En el cementerio hay una. Mi familia da fe de ello.