Melilla ha liderado en octubre la subida del paro que se ha registrado en España con un incremento de 419 personas que han vuelto a las listas del desempleo. Ese repunte, superior al 5%, rompe una tendencia de meses en que se venían creando puestos de trabajo, pero la razón para todo esto tiene nombre propio: planes de empleo. Sostener en el tiempo esos contratos, como ha hecho la Delegación del Gobierno partiéndolos en varias fases, efectivamente hizo que durante varios meses se creyera que había más ocupados, pero la realidad es tozuda: en cuanto acaban esos contratos temporales, caen los números y se deja al descubierto que Melilla no remonta en lo que a empleo se refiere.
La ciudad está en pleno proceso de reconversión económica con una fuerte apuesta por sacar adelante sus tres líneas estratégicas que dibujan el nuevo modelo productivo: el turismo, la innovación tecnológica y la universidad. Sin embargo, el Gobierno local lucha en solitario en esa batalla ante la total ausencia del Ejecutivo de España, incapaz de colaborar para sacar adelante las políticas necesarias que converjan en ese punto para el desarrollo socioeconómico de los melillenses.
Ni se han traído los más de 300 millones prometidos hasta 2026 en el Plan Integral elaborado por el Ministerio de Política Territorial, ni se acepta una ampliación del aeropuerto con la instalación de modernos sistemas de aproximación que impidan las cancelaciones, ni se arregla el desaguisado de las rutas marítimas, ni se garantiza por ley la bonificación del 50% de la Seguridad Social en los mismos términos en que fue concebida en 2004, ni se financia siquiera en parte el gasto en universidad y ni se refuerza la presencia institucional con la devolución de la II Bandera del Tercio, entre otros muchos asuntos, como el desagravio de la cesión de suelo respecto de Ceuta.
Melilla por sí sola no puede con todo y así lo ha expresado el presidente Imbroda en múltiples ocasiones, incluso en presencia del propio jefe del Ejecutivo nacional, Pedro Sánchez, en los encuentros mantenidos en la sucesivas Conferencias de Presidentes que se han celebrado. Pero no hay forma y sin una labor conjunta, alcanzar esa reconversión económica será las lenta y con ello también se lastra la creación de puestos de trabajo, que es de lo que se trata: de dar oportunidades sobre todo a los más jóvenes para que desarrollen sus proyectos de vida en esta ciudad.








