Melilla ha cerrado el último puente con un balance turístico negativo marcado por las cancelaciones de vuelos y las incidencias en la conectividad aérea, una situación que ha provocado pérdidas económicas y ha afectado a la imagen de la ciudad como destino. El consejero de Turismo, Miguel Marín, ha resumido el escenario con contundencia: “Llevamos dos semanas con incidencias bien por motivos meteorológicos, bien por motivos técnicos, han coincidido estas dos circunstancias”.
Estas interrupciones han impedido la llegada de numerosos visitantes, incluidos grupos organizados que tenían previsto viajar a la ciudad. “Han sido muchos los grupos que iban a venir a nuestra ciudad y que, por tanto, no han podido venir”, ha señalado Marín, quien ha apuntado directamente al impacto en el sector hotelero como primer perjudicado. “Esos primeros perjudicados son los hoteleros, que han perdido esa facturación, y el resto del tejido económico y productivo de la ciudad”, ha añadido.
El consejero ha insistido en que las consecuencias de estas cancelaciones van más allá del alojamiento y afectan a toda la actividad económica vinculada al turismo. “Son personas que van a comercio, a bares, a restaurantes, que utilizan el taxi. En definitiva, los perjudicados somos Melilla y los melillenses en su conjunto”, ha afirmado, destacando el carácter interdependiente de la economía local.
En este sentido, Marín ha subrayado que la falta de visitantes durante el puente rompe la dinámica positiva que se venía registrando en la ciudad. Según ha explicado, “ya son numerosos los fines de semana donde los hoteles de nuestra ciudad están completamente llenos”, una tendencia que atribuye al trabajo conjunto del sector público y privado. Sin embargo, ha advertido de que “este tipo de situaciones lastran de manera importante todos los esfuerzos” realizados para consolidar a Melilla como destino turístico y de inversión.
Además del impacto económico inmediato, el responsable de Turismo ha alertado sobre el daño reputacional que generan estas incidencias. “Esto es la parte económica, pero también está la parte de la imagen de Melilla”, ha indicado, subrayando que la inestabilidad en las conexiones puede influir negativamente en la percepción de la ciudad tanto por parte de turistas como de inversores.
La conectividad, según ha remarcado, es uno de los factores clave para el desarrollo económico. “Para cualquier empresario, para cualquier emprendedor que decide invertir en Melilla, uno de los elementos más importantes está la conectividad”, ha señalado. En este punto, ha defendido que la ciudad cuenta con una ventaja competitiva frente a otros territorios, basada en su red de vuelos. “Tenemos prácticamente un puente aéreo con Málaga, tenemos entre 3 y 5 vuelos diarios a Madrid”, ha recordado.
No obstante, ha insistido en que esta ventaja debe ir acompañada de estabilidad. “Eso debe venir acompañado con una estabilidad en esa conectividad”, ha recalcado, al tiempo que ha reiterado la necesidad de implementar medidas estructurales. Entre ellas, ha mencionado “el sistema de aproximación”, “la posibilidad de tener aviones de reserva” y “ampliar la pista del aeropuerto para que haya competencia”.
Marín ha lamentado que estas propuestas, que según ha indicado llevan tiempo sobre la mesa y coinciden con estudios sobre la conectividad de la ciudad, no hayan sido atendidas. En este contexto, ha criticado la falta de respuesta institucional ante una problemática que, según ha reiterado, afecta de forma directa al desarrollo económico de Melilla.
En su intervención, Marín también ha cargado contra el Gobierno central y, en particular, contra su presidente. “¿Y qué pasa con Melilla? ¿Con España? ¿Se olvida? Es lamentable”, ha afirmado. Asimismo, ha señalado que “al señor Sánchez le importa un pimiento a Melilla y a los melillenses”, asegurando que la gestión de los últimos años evidencia una falta de atención hacia la ciudad.
Las declaraciones del consejero se producen tras varias jornadas consecutivas marcadas por incidencias en los vuelos, una situación que ya había generado preocupación en el sector turístico y empresarial, especialmente en periodos de alta demanda como el reciente puente.
Marín considera que estas incidencias vuelven a evidenciar la necesidad de soluciones urgentes para evitar que Melilla pierda oportunidades turísticas y económicas.








