Melilla se prepara para recibir, un año más, a un grupo muy especial de visitantes: los veteranos del Ramix 32. Desde el 3 hasta el 6 de diciembre, alrededor de 20 a 25 antiguos militares procedentes de distintos puntos de España se reencontrarán en la ciudad autónoma para celebrar su tradicional quedada, un evento que mezcla nostalgia, camaradería y recuerdos imborrables de la mili.
Manuel Vera, creador del grupo en Facebook que sirve de punto de unión para los veteranos, explica que esta visita es más que un simple viaje. “Somos un grupo de veteranos del Ramix 32 que hicimos la mili en Melilla allá por el año 80 y solemos ir siempre para Santa Bárbara. Llevamos ya 12 años viniendo, descontando los dos de la pandemia”. Para muchos de ellos, Melilla es su segunda casa. Un lugar donde revivir la juventud, reconectar con viejos amigos y rememorar experiencias compartidas hace más de cuarenta años.
El grupo, que incluye veteranos de Madrid, Sevilla, Valencia, Zaragoza, Ciudad Real y Elche, llega a la ciudad en distintos horarios y por diferentes aeropuertos, pero la primera parada está fijada en la Plaza de las Cuatro Culturas, donde se reunirán para compartir unos vinillos y ponerse al día antes de iniciar el programa oficial. “Es nuestra manera de empezar, recordando un poco los viejos tiempos”, comenta Vera.
El plato fuerte de la visita será el 4 de diciembre, festividad de Santa Bárbara, patrona de su unidad. Ese día, los veteranos subirán al regimiento para participar en los actos organizados: desfile, vino español, encuentros con compañeros del cuartel e incluso con el comandante general. Vera recuerda con emoción que muchos de ellos estuvieron allí hace más de 40 años. “Aunque estamos en peligro de extinción seguimos manteniendo la tradición”.
El 5 de diciembre estará dedicado a recorrer la ciudad y sus alrededores. Los veteranos visitarán lugares emblemáticos como el Fuerte de Rostrogordo y Melilla la Vieja guiados por Vera, que se asegura de mostrar a las familias que vienen por primera vez los rincones más significativos de su pasado militar. Es un recorrido por la memoria, pero también una manera de compartir con las nuevas generaciones los lugares donde forjaron amistad y compañerismo.
Más allá de estos días en Melilla, el grupo mantiene una intensa actividad durante todo el año, con encuentros en distintas ciudades de la península como Madrid, Valencia o Málaga. Gracias al grupo de Facebook “Ramix 32”, que cuenta con unos 1.400 seguidores, Vera ha logrado mantener vivos los lazos de amistad, incluso con veteranos que por desgracia ya han fallecido.
“Para nosotros, Melilla no es solo un recuerdo; es nuestra segunda casa”, asegura Vera. Todos los años, los veteranos llegan con ganas de revivir sus años de servicio, recordar los bares y lugares que frecuentaban, y compartir historias que no caben en un solo viaje. La combinación de nostalgia, hermandad y la pasión por la ciudad convierte cada encuentro en un homenaje al pasado y un festejo del presente.
Del 3 al 6 de diciembre, Melilla volverá a vibrar con historias de camaradería, risas y recuerdos de la mili, mientras los veteranos del Ramix 32 hacen de la ciudad autónoma su hogar temporal, recordando que algunas raíces nunca se pierden.








