El penúltimo punto del orden del día del Pleno de la Asamblea de Melilla se centró en la aprobación definitiva del convenio urbanístico para el desarrollo de la urbanización del sector S.01, conocido como 'Sector Plan Parcial Cabrerizas Baja'. La medida fue aprobada con 19 votos a favor y 3 abstenciones, y busca potenciar la expansión residencial, la dotación de equipamientos y la creación de zonas verdes, en respuesta a la creciente demanda de vivienda en la ciudad.
Durante su intervención, el diputado de Coalición por Melilla (CpM), Emilio Guerra, recordó que la planificación de estas parcelas se inició en el marco de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana y de los planes estatales de vivienda, con el objetivo de identificar suelos destinados al desarrollo urbanístico en áreas pendientes de urbanización.
Guerra subrayó que la expansión residencial y la dotación de espacios verdes y áreas públicas son prioridades estratégicas para la ciudad: “Compartíamos entonces y seguimos compartiendo ahora la convicción de que la expansión residencial, el aprovechamiento público de suelos y la dotación de equipamientos, zonas verdes y áreas recreativas son prioridades ineludibles para responder a la creciente demanda de vivienda en Melilla”, indicó Guerra.
El diputado destacó que la operación aprobada este jueves incluye la adquisición de parcelas concretas, así como la concentración de edificabilidad para vivienda protegida, con la intención de planificar de manera eficiente el desarrollo de la zona.
También señaló que el convenio contempla la creación de nuevas zonas verdes, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de los vecinos y la sostenibilidad urbana de la ciudad: “La localización de las parcelas y su adecuada planificación continúan siendo una prioridad estratégica. Por ello queremos manifestar nuestro voto favorable a este convenio urbanístico destinado a un plan parcial de viviendas en Cabrerizas Baja”, afirmó Guerra.
Por su parte, el consejero de Fomento, Miguel Marín, explicó los principales aspectos del convenio urbanístico y los beneficios que aportará a la ciudad y a los vecinos de la zona.
Marín detalló que la operación tiene un coste total de un millón de euros y permitirá adquirir 9.385 metros cuadrados de espacios verdes, que se sumarán a los 8.666 metros cuadrados cedidos por el propietario, alcanzando un total aproximado de 18.000 metros cuadrados destinados a parque: “A través de este convenio vamos a adquirir 9.385 metros cuadrados de espacios verdes que se unirán a los 8.666 metros cuadrados cedidos por el propietario, y por tanto, vamos a llevar a cabo una actuación de un parque de en torno a 18.000 metros cuadrados que transformará ese espacio de nuestra ciudad”, explicó Marín.
El consejero señaló además que se adquirirán 2.034 metros cuadrados para la construcción de vivienda protegida, que se sumarán a otros 2.034 metros cuadrados de cesión obligatoria por parte del propietario. Esta medida permitirá la edificación de 60 viviendas de protección oficial en la zona, respondiendo así a la demanda de vivienda asequible en Melilla.
Marín destacó que el convenio incluye medidas que permiten ahorrar costes para la administración pública y, en consecuencia, para los ciudadanos.
Un ejemplo es la transformación de un vial previsto en el plan parcial, originalmente de titularidad pública, a titularidad privada, lo que permitirá a la ciudad ahorrar tanto en construcción como en mantenimiento de este espacio: “El vial público previsto en el plan parcial pasa a ser privado, y la ciudad se va a ahorrar tanto el coste de la construcción como el coste de mantenimiento. Además, se ha negociado la cesión voluntaria por parte del propietario de 4.435 metros cuadrados adicionales de espacios verdes”, detalló el consejero.
Según Marín, la actuación urbanística beneficiará a todos los vecinos de Melilla, y de manera particular a los residentes de la zona alta de Cabo Eriza, al proporcionar nuevas zonas verdes y consolidar la oferta de vivienda protegida. El proyecto, además, busca un desarrollo equilibrado de la ciudad, combinando la expansión residencial con la creación de equipamientos urbanos y espacios públicos de calidad.
El convenio también incorpora la concentración de edificabilidad en parcelas específicas para garantizar un uso eficiente del suelo urbanizable y facilitar la planificación de futuras construcciones. La medida refleja la prioridad del Gobierno local de desarrollar la ciudad de manera ordenada, promoviendo la integración de viviendas, zonas verdes y espacios públicos en los nuevos desarrollos urbanísticos.
La aprobación definitiva del convenio urbanístico supone un paso decisivo para el desarrollo del sector S.01 “Cabrerizas Baja” y marca un avance en la estrategia de expansión residencial y mejora de equipamientos urbanos en Melilla. La operación garantiza que las nuevas edificaciones se desarrollen de manera ordenada, respetando la planificación urbana y promoviendo la sostenibilidad y calidad de vida en la ciudad.
Una vez implementado el convenio, los 18.000 metros cuadrados de espacios verdes contribuirán a mejorar la cohesión urbana, mientras que las 60 viviendas de protección oficial ampliarán la oferta residencial disponible. Estas medidas forman parte de un conjunto de políticas orientadas a satisfacer la creciente demanda de vivienda y a ofrecer entornos urbanos más habitables y sostenibles para los ciudadanos de Melilla.
Con 19 votos a favor y 3 abstenciones, la Asamblea dio luz verde a la iniciativa, consolidando un proyecto que combina expansión residencial, dotación de espacios verdes y eficiencia en la gestión de los recursos públicos, en línea con la estrategia urbanística y social del Gobierno local.








