La intención de la Ciudad Autónoma es utilizar la cobertura de una Ley que se aprobará antes de la disolución de las Cortes para incrementar la bonificación al cincuenta por ciento.
El adelanto de las elecciones generales ha trastocado las previsiones de la Ciudad Autónoma en lo que respecta a la subida de las bonificaciones de la Seguridad Social, según reconoció su portavoz, Daniel Conesa, en declaraciones realizadas en rueda de prensa.
No obstante, el vocal del Gobierno melillense destacó que tal posibilidad ya había sido barajada, por lo que se aplicará una técnica parlamentaria para que dicha aspiración del Ejecutivo local sea una realidad en 2012.
Ahondando en dicha cuestión, el portavoz matizó que la intención de Melilla y Ceuta es aprovechar una Ley que se aprobará antes de la disolución de las Cortes, y cuyo contenido reforma las normas de la Seguridad Social en el sector agrario, para que los dos grupos mayoritarios, PSOE y PP, introduzcan una enmienda que afecte al aumento de la bonificación en ambas ciudades autónomas.
De esta manera, a partir de enero del 2012 podría aplicarse un régimen transitorio y progresivo gracias al cual la bonificación se incrementaría paulatinamente durante los próximos tres años hasta alcanzar el 50% y hacerse extensiva a otros sectores económicos de la ciudad.
Al hilo de su intervención en rueda de prensa, Conesa recordó que esta opción era la que ambas ciudades autónomas habían pactado con el Gobierno central en septiembre del 2010 para que la iniciativa saliera adelante durante el presente año.
Sin embargo, subrayó que el secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías, “se descolgó de lo acordado” y anunció que la subida se formalizaría aprovechando la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) del 2012.
Sin embargo, al adelantarse el proceso electoral que debería haber tenido lugar el año que viene, esta posibilidad ha quedado “en agua de borrajas” al no poder aprobarse las cuentas públicas en la fecha prevista.
La alternativa, los PGE
Sobre las nuevas intenciones de la Administración autonómica, Conesa matizó que todo depende de que las Cortes no se disuelvan antes de la fecha fijada, el 26 de septiembre, ya que en este caso la cobertura que pretenden aprovechar las ciudades autónomas con la aprobación de la mencionada Ley también se vería frustrada.
Si esto ocurriera, habría que esperar a que los PGE del 2012 vieran luz verde durante el primer trimestre del año para que la subida de la bonificación de la Seguridad Social saliera también adelante.
En palabras del portavoz de la Ciudad Autónoma, la situación es complicada, aunque “todavía hay esperanza”, ya que desde el Gobierno de Juan José Imbroda no dan sus aspiraciones por perdidas. Al hilo de esta cuestión, Conesa afirmó que la idea de Melilla y Ceuta no ha encontrado oposición por parte de los dos grupos mayoritarios del Parlamento, por lo que si todo sale como está previsto, a partir de enero del 2012 se aplicará un régimen transitorio para incrementar las bonificaciones progresivamente. En el peor de los casos, habría que esperar hasta la aprobación de los PGE.
Pese a que los planes de las ciudades autónomas en este terreno se han torcido a causa del adelanto electoral para el próximo mes de noviembre, Conesa subrayó que desde el Ejecutivo melillense han celebrado esta noticia, ya que era “algo inevitable”. Además, resaltó que todo apunta a que el PP será el vencedor en las urnas, lo cual “será altamente positivo para la ciudad”.
En resumidas cuentas, el portavoz consideró que la idea que manejan Melilla y Ceuta para hacer realidad sus aspiraciones es la más acertada en base a que podría ser aplicable en el menor tiempo posible. No obstante, concedió que supone “un parche” en relación a cómo tenía pensado el Gobierno autonómico sacar adelante la iniciativa.
“Tanto el PSOE como el PP se han mostrado conformes con el contenido de nuestra propuesta, ya que de momento no nos han expresado ningún tipo de negativa. La pelota está ahora en el tejado del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, si todo marcha bien y las Cortes no se disuelven antes de lo planeado, las bonificaciones comenzarán a incrementarse a partir de enero. En caso contrario, habrá que esperar a los PGE”, añadió Conesa, quien concluyó su intervención ante los medios de comunicación reseñando que “en cualquier caso, el adelanto electoral ha sido una buena noticia”.








