El precio de la vivienda en Melilla aumentó un 13,2 % durante el primer trimestre de 2026, situándose por encima de la media nacional, que alcanzó el 12,9 %, según los datos publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La ciudad autónoma se encuentra así entre los territorios con mayores incrementos del país en un contexto marcado por el encarecimiento generalizado del mercado inmobiliario español.
La subida registrada en Melilla se produce en un momento en el que los precios de la vivienda acumulan ya 44 trimestres consecutivos al alza en España. Según la información difundida por EFE a partir de los datos del INE, la falta de oferta disponible frente a una demanda creciente continúa siendo uno de los principales factores que explican la evolución de los precios.
En el conjunto nacional, las mayores alzas se registraron en Aragón y Murcia, ambas con un incremento del 15,6 %. Por encima de la media también destacaron Castilla y León y Ceuta, con un 14,9 %, Asturias, Comunidad Valenciana y La Rioja, con un 14,3 %, Cantabria, con un 14 %, Baleares y Madrid, con un 13,6 %, Galicia, con un 13,5 %, Andalucía, con un 13,3 %, y Melilla, con un 13,2 %.
La evolución de los precios refuerza una tendencia que ya venía observándose en el mercado inmobiliario melillense. En los últimos años, distintos análisis han señalado un incremento sostenido del valor de la vivienda en la ciudad, especialmente en determinadas zonas con mayor demanda y disponibilidad limitada de inmuebles.
A nivel nacional, la vivienda de segunda mano se encareció un 13,5 % en los tres primeros meses del año, su mayor aumento desde el inicio de la serie, mientras que la vivienda nueva subió un 9,1 %, la tasa más baja desde finales de 2023. Además, en comparación con el trimestre anterior, los precios crecieron un 3,5 %.
El encarecimiento del acceso a la vivienda continúa siendo uno de los principales desafíos para numerosos ciudadanos, especialmente para los jóvenes y los hogares con menor capacidad económica. La presión sobre la oferta y la dificultad para incrementar el parque residencial disponible siguen condicionando el mercado, tanto en Melilla como en el resto del territorio nacional.








